Este blog es una iniciativa de la agencia de noticias IPS y de su corresponsal en Bogotá, Constanza Vieira.

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FARC habrían anunciado pronta liberación de Langlois

“Informamos que el prisionero de guerra: Roméo Langlois, periodista francés, pronto será liberado sano y salvo”

Así dice un tweet emitido desde @FARC_COLOMBIA hoy después de mediodía. No se sabe quién firma y, por ahora, no hay manera de verificar la relación de esta dirección de Twitter con el secretariado del estado mayor de la FARC, para mí, único vocero de esa guerrilla.

Insisto. Roméo no puede ser jamás de los jamases “prisionero de guerra”. Ni siquiera es un periodista “incrustado”, como los estadounidenses en Irak y Afganistán.

Roméo, parece, se entregó a las FARC en pleno combate, alzó su bandera blanca al pregonar su condición de civil y periodista y se le debe respeto como tal.

¿Qué hubiera pasado si la cosa hubiera sido al revés? Si Roméo hubiera estado en un campamento de las FARC y que éste hubiera sido atacado por las tropas oficiales. En eso me puso a pensar un articulista muy interesante del Rebelion.org, Carlos Alberto Ruiz, quien escribió lo más interesante que he leído hasta ahora sobre este caso.

Add comment mayo 6th, 2012

Seguimos esperando respeto al periodismo independiente

El Estado Mayor del Frente 15 del Bloque Sur de las FARC parece insistir en la calidad de “prisionero de guerra” del corresponsal de France 24 Roméo Langlois, según uno de los dos textos leídos ante las cámaras de Karl Penhaul por el guerrillero Ancízar.

VIDEO Karl Penhaul en el lugar de la noticia

Penhaul viajó al lugar y obtuvo en video una declaración adicional de Ancízar: “…hemos concluido que, efectivamente, es francés; que se llama Roméo Langlois; que es periodista. Y con esta información esperamos que prontamente superemos este impasse”.

Desde Bogotá podríamos parafrasear a Ancízar: concluimos que, efectivamente, a Roméo lo tienen las FARC; que lo tiene el Frente 15; y que, al momento de llegar Penhaul a la zona, no existía aún una posición del secretariado del estado mayor de las FARC sobre el caso del corresponsal de France 24. Es por esa razón que el Frente 15 no tiene nada qué agregar oficialmente, más que su parte de guerra y su comunicado de fecha lunes 30 de abril.

Así que seguimos esperando respeto al cubrimiento periodístico independiente, como lo expresamos varios periodistas en un comunicado el miércoles.

Teniendo en cuenta la creciente censura en Internet, trascribo aquí lo dicho por Ancízar frente a la cámara de Karl.

“Mi nombre es Ancízar. Conocido popularmente como “Monazo”. Soy comandante de escuadra del Frente 15. A continuación les voy a leer un comunicado.

Marchando hacia la libertad

Parte de guerra

1. El día 28 de abril, unidades del Bloque Sur combatieron con una patrulla del ejército y la policía durante siete horas, en la vereda La Libertad, inspección de La Unión Peneya, municipio de Montañita, Caquetá.

Desde el inicio del combate, el ejército y la policía fueron apoyados por cinco helicópteros, el avión  fantasma,         dos bombarderos Tucano y un avión de la policía nacional. Durante el combate, el ejército tomó como trinchera las casas de los civiles. Varias casas de los campesinos fueron averiadas por la aviación, que sin ningún pudor disparaba indiscriminadamente.

2. El día 29 de abril, unidades del Bloque Sur dieron de baja a dos agentes de la SIJIN, que se encontraban atropellando a la población civil en la carretera Paujil- Montañita.

Resultados: tres helicópteros averiados. 19 bajas entre ejército y policía. 12 profesionales heridos. Material de guerra recuperado: un fusil M4-M16. Tres fusiles Galil H-55. Un cañón para ametralladora. Dos granadas de mano MK-26. Catorce proveedores. 800 cartuchos calibre 5.56. Cuatro equipos de campaña. Tres riatas. Dos chalecos. Dos visores nocturnos. Una cámara digital y abundante material  de inteligencia. Novedades guerrilleras: tres guerrilleros asesinados, un guerrillero herido levemente.

Comunicado

El frente 15 informa a la opinión pública que el periodista francés Roméo Langlois, uniformado de militar y capturado en pleno combate, está en nuestras manos. Es prisionero de guerra. Está levemente herido en un brazo. Se le ha prestado la atención médica necesaria y está fuera de peligro.

Estado Mayor Frente 15, bloque sur de las FARC-EP, montañas del Caquetá, abril 30 de 2012.”

–Karl Penhaul: Pero, Monazo, cuéntenos qué es lo nuevo que nos puede contar de Roméo Langlois, sobre su situación.

Monazo: No estoy autorizado para dar declaraciones, por organismos superiores. Pero basado en el comunicado, lo nuevo que les puedo contar es que, por información de amigos tuyos, periodistas –información que llega directa–, con esa información hemos concluido que, efectivamente es francés; que se llama Roméo Langlois; que es periodista. Y con esta información esperamos que prontamente superemos este impasse.

Add comment mayo 6th, 2012

Del Colectivo “Nos conocimos en Juárez”

Los colegas de Roméo Langlois en Ciudad Juárez emitieron un comunicado en el que subrayan que los periodistas “no somos el enemigo”. “La información es un bien público y sólo trabajamos ejerciéndola”, dice la declaración:

Libertad para Roméo

Los firmantes, periodistas y corresponsales que trabajamos o hemos cubierto información en Ciudad Juárez, integramos el Colectivo “Nos conocimos en Juárez” con el fin de pronunciarnos por la inmediata liberación del colega francés Roméo Langlois, quien fue detenido por integrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) el sábado 28 de mayo en el sur de ese país y tomado como “prisionero de guerra” mientras cubría un operativo antinarco.

Roméo estuvo en Ciudad Juárez en octubre del 2010, durante seis días, para cubrir el nombramiento de Marisol Valles García, titular de Seguridad Pública del Municipio de Práxedis G. Guerrero, una localidad azotada por la delincuencia que se ubica al oriente de la mancha urbana.

En esa ocasión muchos de nosotros coincidimos con él y conocimos en Langlois al excelente ser humano que es, así como al periodista profesional y apasionado por su labor.

Otros no lo conocemos personalmente, pero igualmente hemos desarrollado trabajo periodístico en Ciudad Juárez con colegas que son sus amigos, por lo que apoyamos su liberación.

Demandamos y exigimos a las FARC la inmediata liberación del comunicador, es necesario recordarles que Roméo, y los periodistas en general, no somos el enemigo. La información es un bien público y sólo trabajamos ejerciéndola para lograr o preservar la democracia en nuestras sociedades.

El Colectivo se une a las voces que han hecho esta demanda, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Unión Europea, el Comité para la Protección de los Periodistas, la Unión Sudamericana de Corresponsales, Reporteros sin Fronteras, la Asociación Colombiana de Editores de Diarios y Medios Informativos (Andiarios) y la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, entre otros.

Araly Castañón Leos/El Diario de Juárez/ Ciudad Juárez, Méx.

Rubén Alejandro Bringas García/ El Universal y EFE/ Ciudad Juárez, Méx.

Julio César Aguilar/Agence France Presse AFP/ Monterrey, Méx.

Fabio Cuttica/Agenzia Contrasto (Italia)/ México

Jacobo García/ periódico El Mundo de España/ México.

Javier Manzano/ Polaris Images/ Estados Unidos

Ricardo López/ The Associated Press/ Distrito Federal, México

Jesús Alcázar / Agence France Presse/ Ciudad Juárez, México

Add comment mayo 4th, 2012

Respeto al cubrimiento periodístico independiente

Este sábado 5 de mayo suman ocho días sin saber nada de Roméo Langlois. Nuestro colega y amigo desapareció el 28 de abril en Unión Peneya, Caquetá, en medio de un combate entre las FARC y hombres del comando Jungla antinarcóticos, una fuerza elite combinada.

De ahí en adelante solo conocemos la versión de distintos militares. El ejército, inicialmente, le concedió autenticidad a un anuncio leído por una supuesta guerrillera, que declaraba a Langlois “prisionero de guerra”. Luego se desdijo.

Un puñado de periodistas que cubrimos la guerra colombiana desde el barro; desde el Congreso de la República; desde las audiencias en los juzgados, o desde alguna redacción económica, emitimos un comunicado de respaldo a Roméo Langlois.

Afirmamos qué es nuestro oficio y cómo funciona, y afirmamos quién es Roméo Langlois

Lo queremos de nuevo en casa -y trabajando- tan pronto las condiciones de seguridad lo permitan.

COMUNICADO DE RESPALDO A ROMÉO LANGLOIS

3 de mayo de 2012

Nosotros, periodistas que cubrimos en terreno el conflicto social y armado colombiano, exigimos el respeto a la vida, la libertad y la integridad física de nuestro colega Roméo Langlois, corresponsal de France 24 y colaborador del diario Le Figaro de Francia.

Nos permitimos enfatizar que, de acuerdo con las normas del Derecho Internacional Humanitario, los periodistas, incluso aquellos que en el marco de una misión peligrosa acompañan a un ejército o a un grupo armado, o hacen uso de su apoyo logístico, no pierden su condición de civiles protegidos y como tales deben ser tratados en todo tiempo y lugar.

Roméo Langlois no es un “corresponsal de guerra” según el Derecho Internacional Humanitario, puesto que no trabaja para la ventaja militar o propagandística de ningún bando. El hecho de viajar con uno de los actores armados es parte de la labor periodística y no significa una pérdida de independencia.

Langlois ha cubierto con dedicación todos los aspectos del conflicto, los intereses económicos que lo sostienen, sus distintos actores armados, y sus víctimas. Junto con su colega, la periodista Pascale Mariani, ha recorrido e informado sobre Colombia con lealtad, sensibilidad e inteligencia. Y sobre todo, con independencia.

Esperamos su regreso a casa tan pronto las condiciones de seguridad lo permitan, como una muestra de respeto al cubrimiento periodístico independiente.

Firman:

Alejandra de Vengoechea, corresponsal diario ABC de España

Alexander Marín Correa, periodista judicial El Espectador, Colombia

Alfredo Molano Bravo, El Espectador

Álvaro Sierra, editor general de revista Semana, Colombia

Armando González, jefe de redacción de El Nuevo Siglo, Colombia

Arturo Guerrero, columnista de El Colombiano

Arturo Wallace, corresponsal de BBC World Service en Colombia

Blake Schmidt, corresponsal de Bloomberg News en Sao Paulo

Boris Heger, France 24, Francia

Carlos Lozano, director del semanario Voz, Colombia

Claudia Julieta Duque, corresponsal de Radio Nizkor en Colombia

Constanza Vieira, corresponsal en Colombia de Inter Press Service, Italia

Diana Delgado, corresponsal de Argus Media, Gran Bretaña

Edelmiro Franco, corresponsal jefe, Notimex/Colombia

Gerhard Dilger, corresponsal del diario alemán taz en Brasil

Giovanni González Arango, reportero de la emisora La FM, Colombia

Gonzalo Guillén, periodista independiente. Presidente en Colombia del Instituto Prensa y Sociedad, IPYS

Helda Martínez, periodista en Colombia de Inter Press Service

Jenny Carolina González, corresponsal en Colombia de América Economía, Chile

Jesús Abad Colorado, reportero gráfico independiente, Colombia

Jim Wyss, corresponsal en Colombia del Miami Herald, Estados Unidos

Jineth Bedoya Lima, subeditora Judicial El Tiempo, Colombia

John Otis, corresponsal en Colombia de la revista Time, Estados Unidos

Jorge Iván Posada Duque, editor de Paz y Derechos Humanos de El Colombiano

Juan Álvaro Castellanos, corresponsal en Colombia de La Voz de América, Estados Unidos

Juan Forero, corresponsal para Suramérica del Washington Post, Estados Unidos

María Jimena Dusán, columnista de Semana

Marta Ruiz, ex editora de seguridad y justicia, asesora editorial de Semana

Matthew Bristow, jefe de redacción de Bloomberg News en Colombia

Nadja Drost, corresponsal en Colombia de GlobalPost, Estados Unidos

Óscar Escamilla, corresponsal en Colombia de la Agencia Italiana de Noticias ANSA

Pascale Mariani, France 24

Patricia Uribe, periodista de Noticias Uno, Colombia

Sandra Weiss, Die Welt y Tagesspiegel (Alemania) y Der Standard (Austria), corresponsal en América Latina

Sibylla Brodzinsky, corresponsal The Economist y The Guardian, Gran Bretaña

Simone Bruno, corresponsal France 24 en Colombia

Stephen Ferry, fotógrafo independiente, Estados Unidos

Susan Abad, corresponsal de El Comercio, Perú

Toby Muse, corresponsal de Al Jazeera, Qatar

Wies Ubags, corresponsal de la agencia de prensa ANP, Holanda

Add comment mayo 4th, 2012

Es tiempo

Todos los días, desde las 4:30 de la tarde, por la carretera que trepa a Toribío, la capital nasa (Norte del Cauca), suben motociclistas y más motociclistas con bultos de hoja de coca -que han recogido en ciertas fincas-, con destino a laboratorios de cocaína más arriba en la montaña. (Foto Constanza Vieira/IPS)

Ellos insisten. Llevan 20 años, o más, dedicados a analizar desde todos los resquicios el asunto del narcotráfico. Con motivo de la VI Cumbre de Cartagena que tiene lugar esta semana, hoy emitieron una “Carta abierta a los presidentes de América”, donde nuevamente dicen todo lo que han repetido en estas décadas: la guerra a la droga no sirve y, peor, estorba y agrava las cosas.

Lo mejor de este oportuno documento es que, en apenas dos páginas, los especialistas resumen las conclusiones clave de su experiencia, de sus investigaciones y de su análisis. La propuesta central a la Cumbre de las Américas 2012 es que se cree una comisión hemisférica de expertos con poder de decisión, para que delinee una política antidrogas “alternativa, centrada en la paz y la justicia”.

Carta  abierta  a  los  presidentes de  América

Por una política de drogas que promueva la

Paz y el respeto de los derechos humanos

En esta Sexta Cumbre de las Américas la agenda de las y los presidentes del continente incluye debatir las políticas de drogas. Las organizaciones de la sociedad civil que trabajamos desde distintos ángulos y países en el tema, hacemos un llamado a los mandatarios de la región a revisar las consecuencias de dos décadas de guerra que, como ha sido y sigue siendo ampliamente documentado, no han tenido como resultado la reducción del narcotráfico sino la multiplicación, concentración, especialización y diversificación del crimen organizado.

En cambio, esta guerra sin resultados positivos en la reducción del mercado de las drogas tuvo, y tiene, altos costos económicos y miles de víctimas inocentes: muertos y personas desaparecidas; encarcelamientos masivos e inhumanos para los eslabones más débiles del tráfico; familias campesinas tratadas como delincuentes; usuarios de drogas criminalizados.

Es tiempo de que la agenda de política de drogas de los gobiernos cambie su sentido y centre el esfuerzo en respuestas alternativas, innovadoras y concertadas que permitan un abordaje integral de los problemas asociados a las drogas. Son propuestas audaces que requieren decisión política.

Proponemos:

1.-Separar el uso de drogas del campo penal y de la seguridad. Las personas que usan drogas no deben ser penalizadas por su consumo, ni sospechosas de formar parte de la cadena de tráfico. Solo una clara separación entre usuarios de drogas y mercado ilegal permitirá que el esfuerzo de las agencias de seguridad se enfoque en quienes realmente debe hacerlo. Esta medida redundará, además, en un primer descongestionamiento de las cárceles y los sistemas de justicia.

2.-Penar en forma proporcional los delitos vinculados a las drogas. Las cárceles están superpobladas de personas de bajos recursos sin antecedentes en otro tipo de delitos, vendedores al menudeo, microtraficantes fronterizos o campesinos cultivadores de plantas con fines ilícitos. Las penas por drogas deben ser proporcionales al tipo de delito y deben evaluarse alternativas al encarcelamiento para las situaciones ligadas a mayor vulnerabilidad social.

3.- Regular el mercado de cannabis, despenalizar la tenencia y el cultivo para consumo personal. Perseguir a los usuarios y al mercado de cannabis ha resultado ser inefectivo, costoso y contraproducente. El extendido uso de la planta y su enorme disponibilidad, aunado a la facilidad para ser producida en casi cualquier latitud y condición hacen necesarios cambios en su regulación que garanticen una fiscalización estricta del Estado sobre su producción, disponibilidad y consumo fuera del mercado abierto; de forma tal que además se fortalezca el esfuerzo de la autoridad en aquellas actividades que, como la violencia y el narcotráfico, son mucho más lesivas para el tejido social. Las enseñanzas derivadas de la experiencia de un mercado regulado de cannabis permitirían diseñar, en el futuro y en forma prudente y pragmática, formas de regulación de la producción y acceso a otras sustancias psicoactivas más riesgosas, a fin de arrancar a las organizaciones criminales el monopolio que hoy tienen de esos mercados, con todos sus graves efectos en violencia, corrupción y la propia salud de los usuarios.

4.-Incorporar un abanico completo y diverso de respuestas de salud pública. La atención de las distintas situaciones de consumo problemático de drogas requiere respuestas diversas, especialmente en contextos donde tal consumo se combina con pobreza extrema. Debe ponerse especial atención en las disposiciones para la reducción de riesgos y daños.

5.- Incorporar un enfoque integral en el desarrollo alternativo, frente a cultivos de uso ilícito. Los campesinos y pequeños productores viven en contextos de pobreza, exclusión social y abandono estatal. Este escenario incide dramáticamente en sus opciones de involucrarse en mercados ilegales de drogas. Un enfoque integral debe partir de esos escenarios locales y regionales, introducir medidas para el desarrollo rural integral, modificar las estructuras concentradas de tenencia de la tierra, dar acceso a créditos y mercados para los productos alternativos, y gobernanza democrática.

6.-Reconocer los usos tradicionales de las plantas ancestrales como la hoja de coca. Distintos países de América Latina cuentan con el masticado y con otros usos cotidianos de la hoja de coca como una práctica ancestral de sus poblaciones. El reconocimiento de estos usos, y el impulso a los mercados de productos integrales de la hoja de coca, deben ser respetados, protegidos e impulsados por todos los países involucrados. Los potenciales usos terapéuticos deberían de ser investigados.

7.-Reducir el despliegue represivo y poner énfasis en la persecución del crimen organizado. El modelo de persecución al crimen organizado que debe llevarse adelante no significa incremento de la violencia, porque su énfasis debería ser el desarrollo de acciones de inteligencia y castigo, basadas en herramientas propias de la persecución al crimen organizado, dirigidas a perseguir conductas dolosas de tipo financiero, lavado de dinero, corrupción de las fuerzas represivas y la convivencia del crimen con distintos sectores de los Estados y los gobiernos locales. Ese modelo de abordaje no requiere alto poder bélico sobre las poblaciones ni incrementa la violencia.

Lograr el consenso para estas reformas requiere generar un debate hemisférico que tenga en cuenta las lecciones aprendidas del pasado y las llamadas “consecuencias no deseadas” de la guerra contra las drogas. Este debate proponemos lo lidere un Grupo de Expertos de la región, en condiciones de elaborar los lineamientos para una política de drogas alternativa, centrada en la paz y la justicia.

Llevamos veinte años de recursos dilapidados en respuestas bélicas que sólo han servido para multiplicar la espiral de violencia, la corrupción y la criminalidad en nuestros países.

Llegó la hora de probar con respuestas que promuevan la paz, el desarrollo, la atención de la salud y el respeto de los derechos humanos. Un camino en el que América Latina tiene grandes lecciones aprendidas y nuestros pueblos mucho aún por ganar.

Acción Andina- Colombia;
Acción Andina- Bolivia;
Centro de Investigación “Drogas y Derechos Humanos”, Perú;
Colectivo por una Política Integral hacia las Drogas A.C, México;
DeJusticia- Colombia;
Intercambios A.C., Argentina;
Transnational Institute, Países Bajos;
Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos, Estados Unidos

Add comment abril 10th, 2012

Historias secretas fuera de la alcoba

Alias Biófilo simula desmovilizarse del inexistente frente FARC “Cacica Gaitana”, marzo de 2006. Foto SEMANA

El Cacica Gaitana: la desmovilización de este frente de las FARC era clave en su momento, marzo de 2006. Estaba Álvaro Uribe en plena campaña electoral para su segundo mandato consecutivo.

Se sucedían, una tras otra, las desmovilizaciones masivas de los paramilitares. Una y otra vez se repetía la escena: en distintos puntos de Colombia el Alto Comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, recibía una a una, de manos de paramilitares, las armas que estos le entregaban.

Pero de la guerrilla solo se conseguían desmovilizaciones individuales.

Y era importante mostrar que sí era cierto que la llamada Ley de Justicia y Paz, aprobada en 2005, era un marco legal que no llevaba “nombre propio”; que había sido diseñado para la desmovilización de todos los “grupos armados ilegales” y no solo para sacar de líos a los paramilitares, con los que se relaciona a Uribe y que para ese momento parecían haber cumplido su papel.

Para evadir la extradición a Estados Unidos, los narcos compraban “franquicias” para desmovilizarse con ejércitos recién montados. Se sentaban en Santa Fe de Ralito y ponían cara de paramilitares, como si la cuna de los paramilitares no hubiera sido, desde siempre, el narcotráfico.

Diferenciar paramilitares de narcos era, en fin, la estrategia clave hacia la opinión pública.

Y entonces ocurrió que se desmovilizó el Cacica Gaitana, aunque el Cacica Gaitana no existía.

Con el correr del tiempo el Gaitana quedó al desnudo, aunque resta por destapar muchísimos detalles, como lo insinuó anoche el ex Alto Comisionado Restrepo (ver ipsnoticias.net).

En febrero de este año, la Fiscalía General de la Nación abrió investigación contra los implicados en el montaje. Y este lunes 19 de diciembre adelantó su decisión en este caso, que incluye pedir cárcel para Restrepo mientras transcurre el juicio.

Restrepo radicó el mismo día en la Fiscalía una carta en la que aborda actos supuestamente delictivos de Carlos Alonso Lucio, el controvertido esposo de la fiscal general Viviane Morales.

El ex guerrillero del M-19 Carlos Alonso Lucio, también exsenador, medió infructuosamente entre la guerrilla Ejército de Liberación Nacional, que sigue en armas, y las paramilitares de ultraderecha Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), cuando estas aún estaban en su ofensiva genocida.

A raíz de este intento, Lucio fue secuestrado por las AUC y se temió por su vida. Terminó asesorando a esta fuerza en su desmovilización, ocurrida de manera parcial entre 2003 y 2007.

Para quienes lo conocen, Lucio es un obnubilado que cree tener gran capacidad para convencer a sus contertulios; un obsesionado por lograr, como individuo, acercamientos de paz y reconciliación. En la tarea de poner de acuerdo a las extremas no se ha detenido en miramientos.

La carta de Restrepo tiene fecha viernes 16, curiosamente el mismo día que, según la fiscal Morales, la fiscalía le notificó al ex Alto Comisionado de la imputación de cargos en su contra por cuenta del Cacica Gaitana.

El excomisionado sostiene que, a finales de 2004, Lucio le pidió autorización para llevar a un grupo de paramilitares a Venezuela, a parlamentar con “autoridades venezolanas que estaban interesadas en apoyar el proceso de paz” y que él lo consideró inconveniente.

Pese a ello, aseguró Restrepo, los paramilitares colombianos viajaron a Venezuela y establecieron contacto con la DISIP, Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención.

Días después, en noviembre del mismo año, según Restrepo, Lucio le propuso que lo acompañara a Libia porque el presidente venezolano Hugo Chávez se iba a reunir con el entonces mandatario de esa nación, Muamar Gadafi, y que este último le iba a donar 100 mil dólares al proceso de paz. Restrepo dice que se negó.

Agregó que, aunque no le consta, supo que un delegado de gobierno libio habría estado conversando con paramilitares colombianos.

En febrero de 2005, Lucio le planteó, según Restrepo, que había “dinero venezolano” interesado en invertir en proyectos productivos con exparamilitares en el fronterizo departamento del Vichada, al este de Colombia.

Por entonces, dijo Restrepo, se hablaba de que el paramilitar alias “Macaco” estaba comprando tierras allí. Restrepo no mencionó que Uribe y/o sus hijos también hicieron por esa época ingentes compras de tierras en el Vichada.

Asevera Restrepo en su carta a la fiscal Morales que en los años noventa Lucio tenía planes de financiar con dineros del narcotraficante Cartel de Cali una campaña para mostrarle al país los costos de la prohibición de la droga.

Ante la carta de Restrepo, la fiscal Morales ordenó investigar a su esposo Lucio y anunció que se aparta de dichas pesquisas.

Además, cuestionó que Restrepo solo solicite estas investigaciones contra Lucio cuando la fiscalía anuncia los cargos que tiene contra el ex Alto Comisionado.

“La Fiscal General de la Nación es inchantajeable”, dijo Morales el lunes.

Esta es la carta de Luis Carlos Restrepo. Léala bajo su propio riesgo.

Bogotá, diciembre 16 de 2011

Doctora
VIVIANE MORALES HOYOS


Fiscal General de la Nación

Respetada doctora:

En torno a la polémica pública que se ha desatado sobre la relación del ex congresista Carlos Alonso Lucio con los grupos ilegales de autodefensas, durante la negociación de paz que dichos grupos sostuvieron con el Gobierno Nacional, tanto mi nombre como el de la Oficina a mi cargo durante la administración del Presidente Álvaro Uribe Vélez, han sido mencionados. Para muestra un ejemplo. El día de ayer, 15 de diciembre, en su columna en el periódico El Tiempo titulada “Reflexión necesaria”, el ex Ministro del Interior y Justicia Fernando Londoño Hoyos, afirma refiriéndose a los vínculos del Dr. Lucio con los paramilitares: “Y Lucio, por asesorar a algunos, bien identificables, tuvo que ser expulsado del recinto por el Comisionado de Paz”.


He sido requerido por algunos medios de comunicación para que me pronuncie sobre el tema. Aunque son hechos que no tienen especial reserva, siendo conocidos además por otras personas, he preferido mantenerme alejado del debate público. Dada sin embargo la importancia del asunto y la condición privilegiada en que me encontraba como Alto Comisionado para la Paz, tuve conocimiento de primera mano de sucesos, que considero debe conocer Usted de manera directa, sin mediaciones que puedan alterar el contenido de mi relato. Por tal motivo he decidido enviarle esta misiva a su Despacho, dando cuenta de lo sucedido.

Es sabido de manera pública que desempeñé el cargo de Alto Comisionado para la Paz durante la administración del Presidente Álvaro Uribe Vélez, entre los años 2002 a 2009. Mientras adelantaba conversaciones de paz con los grupos de autodefensas en la Zona de Ubicación Temporal de Santa Fe Ralito, en Tierralta-Córdoba, tuve conocimiento durante el segundo semestre de 2004 de la asistencia del ex congresista Carlos Alonso Lucio a dicha zona, al parecer como asesor de este grupo ilegal. En algunas ocasiones, al llegar al aeropuerto de Montería, encontré estacionado un avión privado, que según me informaron, correspondía a la aeronave que trasportaba al señor Lucio hasta esa ciudad, desde donde se desplazaba al municipio de Tierralta.


Supe de la presencia del señor Lucio en Santa Fe Ralito por comentarios de terceros, y después por declaraciones suyas al periódico El Espectador, con referencia a sus actividades. Debo aclarar que en ningún momento fuimos informados de las intenciones del señor Lucio, ni solicitó autorización al Gobierno Nacional para adelantar labores de paz con grupos ilegales. No obstante, en sus declaraciones públicas al mencionado diario, daba a entender que el Gobierno estaba al tanto de sus gestiones. Asunto que me generó molestias, pues no era verdad.

A comienzos del mes de septiembre de 2004, al llegar a la Zona de Ubicación de Ralito a una reunión de rutina con las autodefensas, me encontré de sorpresa al señor Lucio conversando con algunos jefes de este grupo. De inmediato, y en presencia de todos, le recriminé sus declaraciones públicas y le pedí aclarar en qué condición se encontraba en la Zona de Ubicación Temporal, pues solo podía hacerlo como representante del Gobierno o como miembro de las autodefensas. Y era claro, que en este caso, no representaba al Gobierno Nacional. El señor Lucio omitió polemizar conmigo y se retiró sin dar debate, mientras yo ingresaba con algunos jefes de las autodefensas a la reunión de rutina.


La mencionada reunión, liderada por Salvatore Mancuso, se desarrolló en un ambiente tenso. Se trataron inicialmente temas sobre el funcionamiento de la zona, y yo hice de nuevo la pregunta sobre la presencia del señor Lucio allí, a lo cual respondió de manera airada el señor Salvatore Mancuso, argumentando que ellos tenían libertad para invitar a quien quisieran. Fue entonces cuando en un momento acalorado y en señal de autoridad, di un golpe sobre la mesa recriminándole su postura. La sesión estaba siendo grabada clandestinamente por las autodefensas y pocos días después, esa parte de la reunión, editada por ellos para esconder los motivos del debate, fue filtrada a los medios de comunicación, que repitieron varias veces, en sus emisiones de radio y televisión, mi voz airada y el golpe sobre la mesa. A partir de este episodio, el señor Mancuso se negó a reunirse de nuevo conmigo y emprendió acciones para tratar de sacarme de la mesa de diálogo, las cuales no tuvieron éxito por el apoyo que entonces me dio el señor Presidente de la República, doctor Álvaro Uribe Vélez.


Volví a saber del señor Lucio semanas después, cuando me pidió una cita en la ciudad de Bogotá para conversar personalmente. Dada la tensión que se vivía dentro del proceso con las autodefensas y como un gesto de apertura por parte del Comisionado de Paz, acepté escucharlo. En dicha reunión me planteó, entre otras cosas, que le diera autorización para llevar a algunos jefes de las autodefensas a un encuentro con autoridades venezolanas, lo cual me pareció insólito. Argumentaba interés de dichas autoridades en el proceso y un posible apoyo económico de parte del gobierno de dicho país a la reinserción. Me negué a aceptar sus propuestas, por considerarlas inconvenientes e irrealizables.


Días después, en noviembre de 2004, mientras me encontraba en el aeropuerto de Villavicencio en tránsito hacia una zona rural de los llanos orientales para adelantar labores relacionadas con mi cargo, recibí a través del conmutador de Presidencia una llamada del señor Lucio, pidiéndome que lo acompañara a un viaje que realizaríamos en fecha cercana a la República de Libia, para un encuentro del Presidente venezolano Hugo Chávez con el señor Gadafi. Me dijo que Gadafi estaba dispuesto a darnos 100.000 dólares de apoyo al proceso de paz. Me pareció tan insólita, y a decir verdad, delirante, su propuesta, que me negué de manera rotunda, recordándole que yo era el Comisionado para la Paz del Gobierno de Colombia. La conversación terminó con reproches de su parte, diciéndome que con mi actitud no contribuía a que el proceso avanzara.


A comienzos del año 2005, en reunión que sostuvimos en mi oficina, en donde lo recibí nuevamente para dar muestras a las autodefensas de mi apertura al diálogo, me planteó que estaba en condiciones de poner en marcha unos proyectos productivos en el Departamento del Vichada, teniendo como recurso humano a los miembros de un grupo de autodefensas, que bajo el mando de alias “Macaco”, se iban a desmovilizar en dicha zona. Nuevamente habló de acuerdos con sectores venezolanos para asegurar el montaje de los proyectos y la comercialización de los productos. Dadas las dificultades que ya se hacían patentes por los rumores sobre una compra masiva de tierras en ese departamento por parte del mencionado jefe de las autodefensas, y las limitaciones que tenía el montaje de un proyecto productivo con personas que venían de hacer parte de un grupo ilegal sin que mediara el proceso de justicia y paz, le dije que no podía aceptar dicha propuesta. Fue la última vez que vi al señor Lucio, con quien no he vuelto a tener contacto hasta el día de hoy.


Quiero comentarle, sin embargo, dos hechos adicionales, que tienen relación con lo ya descrito. En primer lugar, supe después que algunos miembros de las autodefensas se habrían trasladado, sin conocimiento por parte del Gobierno colombiano, a territorio venezolano, para mantener una reunión con funcionarios de ese país, encabezados por el director de la DISIP –policía secreta– de la nación vecina. Que al parecer, mantenían contacto con ellos. E incluso, se me informó de la presencia de un delegado del gobierno de Libia en la zona de Ralito, encargado de hablar con miembros de las autodefensas, hecho que, de haber sucedido, aconteció sin nuestra autorización.


A comienzos del año 2006, ya desmovilizadas buena parte de las autodefensas, algunos jefes de dichos grupos me plantearon que habían recibido invitación de las autoridades venezolanas para viajar a su territorio, pero que dada su nueva condición de desmovilizados querían hacerlo con nuestra autorización, por lo que me pidieron consultar al más alto nivel. Les respondí que tal encuentro era inconveniente y que se abstuvieran de hacerlo. Supe sin embargo por ellos mismos, que sin esperar autorización nuestra, dicha reunión se habría realizado.

En segundo lugar, quiero comentar un episodio anterior a mi desempeño como Alto Comisionado para la Paz, que explica en parte mi desconfianza hacia las actividades del señor Lucio, no obstante que nunca dejé de mantener una relación formal con él, como figura pública que era, y en una ocasión, incluso, tuve oportunidad de compartir fugazmente con él y Usted en cercanías al parque El Virrey, donde los encontré en un recorrido peatonal un día de descanso.

Se trata de un acontecimiento sucedido durante la administración del Presidente Ernesto Samper. Es conocida mi postura pública, sostenida desde hace varios años y argumentada en libros, artículos académicos y entrevistas, a favor de la despenalización del uso de drogas y la búsqueda de una alternativa diferente a la criminalización para el consumo de psicoactivos. Por tal motivo, y en compañía de otros investigadores y académicos, fui contactado por el Representante Carlos Alonso Lucio, con el propósito de conformar un Comité que mostrara al país los daños colaterales que ocasiona el prohibicionismo. Se planteó incluso escribir y publicar un manifiesto, convocando a muchos sectores para que se vincularan a una acción que permitiera sacar a nuestro país de la encrucijada a la que lo conducía la denominada “guerra contra las drogas”.


Estábamos en las conversaciones iniciales para definir nuestro modo de acción, cuando supe por los medios de comunicación que el señor Lucio se encontraba reunido en una cárcel de Bogotá con uno de los hermanos Rodríguez Orejuela, cuando este había sufrido un infarto cardíaco que obligó a su traslado a un centro hospitalario. Molesto por la noticia, le recriminé dos días después, cuando pude hablar con él, pues no tenía presentación que él sostuviera este tipo de relaciones cuando estábamos a punto de hacer una convocatoria pública en torno a un manifiesto favorable a la despenalización de las drogas. Me respondió igualmente molesto, diciéndome con cierto desparpajo, que de donde creía que iba a sacar el dinero para la campaña que adelantaríamos, sino de ellos.


Dado que estábamos a pocos días de publicar en la prensa nacional un manifiesto, en cuya elaboración había contribuido, le dije que no podía acompañarlo como miembro del Comité, y sugerí a otras personas que hacían parte de ese organismo que nos retiráramos. En efecto, así sucedió. El señor Lucio publicó el manifiesto solo con su nombre, liderando a partir de ese momento una campaña nacional, de cuyo desarrollo no tuve ningún conocimiento adicional.

Espero señora Fiscal que estos hechos, relatados de manera objetiva, sean de su interés, dada la Institución que regenta. Por mi parte, no me corresponde valorar si se ajustan o no a la ley, o si se trata de acciones por la paz o tenían otros propósitos. En torno a ellos siempre he mantenido discreción, pues tengo claro que no es de mi competencia juzgar las acciones de los ciudadanos. Si ese fuera el caso, son otras las instancias a las que corresponde hacerlo.

Atentamente,

Luis Carlos Restrepo Ramírez

Ex Alto Comisionado Para la Paz

Add comment diciembre 20th, 2011

WIKILEAKS: El temor de Uribe a la popularidad de Córdoba

Cómo nos cambia la vida Soldado William Domínguez / Foto tomada de El Espectador

Según análisis del entonces Alto Comisionado para la Paz Luis Carlos Restrepo al embajador estadounidense, Piedad Córdoba bien podía ganar la consulta interna del liberalismo y quedar como candidata presidencial. Cable de la embajada estadounidense en Bogotá, fechado el 6 de marzo de 2009. Wikileaks sin censura.

Clasificación: CONFIDENCIAL

Según el embajador William Brownfield, Uribe se enfureció porque Luis Carlos Restrepo aceptó la presencia de los periodistas Jorge Enrique Botero y Daniel Samper Pizano en la liberación de cuatro uniformados el 1 de febrero de 2009 (el soldado William Domínguez, asesinado en Bogotá septiembre de 2011, y los agentes de policía Juan Fernando Galicia, José Walter Lozano y Alexis Torres).

Restrepo incluyó a los periodistas para evitar la posible participación internacional: en la semana del 2 de marzo, Córdoba se reunió con el congresista James McGovern en Washington, para supuestamente hablar de su posible participación en otra liberación de parte de las FARC.

Para Restrepo, si las Farc decidían liberar a más prisioneros, pondrían a Uribe en aprietos. El Comisionado de Paz dijo que el presidente tenía “una reacción visceralmente negativa hacia estos eventos controlados por las FARC y hacia la facilitación de Córdoba, lo que hacía su respuesta a ello algo impredecible”. También rechazaban arduamente las operaciones de liberación Juan Manuel Santos y el comandante del ejército, Padilla.

El gobierno tenía en 2009 un mensajero autorizado con las FARC: Henry Acosta, quien en 1999, siendo alcalde de Chámeza (pueblo del departamento Casanare, al oriente), se asiló porque, dijo, no le quiso entregar el presupuesto de la alcaldía a la guerrilla.

Restrepo salió de su cargo en marzo de 2009 porque Uribe estaba convencido de que la paz no llegaría ni con las Farc ni con el ELN en lo que restaba de su gobierno. En enero, el guerrillero Pablo Catatumbo escribió al mensajero Acosta que Uribe no entendía los gestos de las FARC y reconociendo que con Uribe no habría paz. Poco después, Uribe le revocó a Acosta la autorización para contactar a las FARC.

Restrepo reconoció que con la liberación de un total de seis rehenes a través de Córdoba, las FARC se anotaron un tanto propagandístico a costa del gobierno colombiano, que resultó aún más costoso por los sobrevuelos de las FFMM durante la primera de las tres operaciones de liberación.

Uribe, dijo Restrepo, ya no quería más que Piedad Córdoba participara en liberaciones subsiguientes, pues como resultado de esta labor Córdoba estaba en capacidad de ganar las primarias presidenciales del partido liberal. Una encuesta Gallup mostró a Córdoba liderando, con el 30% del apoyo en su partido. “Restrepo nos dijo que, una vez esté fuera del cargo, planea ser mucho más agresivo en sus críticas contra Córdoba y otros defensores del  diálogo de paz, como amigos de las FARC”.

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“Restrepo lamentó que el ELN también continuara jugando. Dijo que el exmiembro del Comando Central del ELN (COCE), Pacho Galán, convencido de que la lucha armada no tiene futuro en América Latina, está decidido a presionar públicamente al grupo a renunciar a la violencia. Galán, cuyos esfuerzos son financiados por los suecos y la Alcaldía de Medellín, piensa que el modelo tradicional de diálogos de paz con las FARC y el ELN solo ha servido para prolongar la guerra. Restrepo dijo que el gobierno colombiano aspira a explotar los comentarios de Galán para presionar tanto al ELN como a las FARC”.

Link original del cable en Wikileaks:

http://wikileaks.org/cable/2009/03/09BOGOTA768.html

First published on Thu, 1 Sep 2011 23:24 UTC

Reference ID: 09BOGOTA768

SUBJECT: "NO CHANCE" OF FARC PEACE TALKS AS PEACE COMMISSIONER RESTREPO RESIGNS

Add comment septiembre 15th, 2011

Tanto les estorba Claudia Julieta

Claudia Julieta Duque – Foto Constanza Vieira/IPS

La periodista investigativa Claudia Julieta Duque recibió información acerca de que un sector de Inteligencia militar prepara ataques directos en su contra.

Esta es su carta abierta al presidente Juan Manuel Santos (tomada del sitio Facebook de Contravía TV). Santos debe intervenir de inmediato.

Bogotá, 14 de septiembre de 2011

Señor
JUAN MANUEL SANTOS CALDERÓN
Presidente de la República de Colombia
Palacio de Nariño
Ciudad.

Ref. Llamado urgente de intervención para prevenir posibles atentados contra la periodista Claudia Julieta Duque

Respetado señor Presidente,

Reciba un atento saludo. Soy una periodista defensora de derechos humanos especializada en investigación de temas sensibles en el país y como tal he sido amenazada y perseguida por el Estado colombiano desde el año 2001, razón por la que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos me otorgó medidas cautelares desde noviembre de 2009 y recibo atención del Programa de Protección a Periodistas del Ministerio del Interior desde enero de 2004.

Entre las labores más conocidas que he realizado figuran la investigación por el homicidio del periodista y humorista Jaime Garzón Forero en agosto de 1999, del también periodista Clodomiro Castilla en 2010, mis denuncias respecto a la conformación de una empresa criminal al interior del DAS para el espionaje y persecución de defensores de derechos humanos, magistrados, periodistas, sindicalistas y líderes de la oposición siguiendo las directrices de la Casa de Nariño, para entonces en cabeza del ex presidente Álvaro Uribe Vélez. Como es bien sabido, he sido una de las principales víctimas de ese organismo de inteligencia, que incluso llegó a elaborar un memorando para la ejecución de acciones de tortura psicológica en contra mía y de mi hija. Según reposa en los expedientes judiciales, dicha persecución en contra de miembros la sociedad civil tuvo también la participación de las demás agencias de inteligencia del Estado y de la llamada Junta de Inteligencia Conjunta (JIC).

Recientemente fui coautora de un artículo publicado en primera página de The Washington Post, titulado “Ayuda estadounidense, implicada en abusos de poder en Colombia”, que como es de público conocimiento causó diferentes reacciones y ataques en contra de sus autores, pese a lo cual su contenido hasta la fecha no ha sido desvirtuado. De igual manera he publicado dos artículos en el quincenario Un Pasquín respecto a periodistas y columnistas de opinión que figuran como corresponsales del líder de las AUC Carlos Castaño, y que según la USB que se encuentra en poder de la Fiscalía General de la Nación habrían sobrepasado la línea profesional en sus relaciones con la comandancia del paramilitarismo.

Tales publicaciones han generado una fuerte reacción en contra mía, a tal punto que he sido calificada como “activista de extrema izquierda” por parte de un columnista de opinión, mientras otro ha dicho en redes sociales que mis artículos son escritos por el secretariado de las FARC, aseveraciones respecto a las cuales mis abogados estudian eventuales acciones legales.

En días pasados fui informada por una fuente de altísima credibilidad y posicionamiento en la sociedad, cuyo nombre me reservo por razones de estricta seguridad, que desde Inteligencia Militar o sectores de la misma se han impartido órdenes y se estarían fraguando eventuales operativos para realizar ataques directos en mi contra.

Por lo anterior, y haciendo uso del derecho de petición consagrado en el artículo 23 de la Constitución Política, me permito solicitarle muy respetuosamente se sirva intervenir ante sus subalternos en las fuerzas militares para que se desactive cualquier plan dirigido a atentar contra mi integridad física, así como acciones de seguimiento, inteligencia, desprestigio o de judicialización infundados (montajes) que hayan podido ser puestos en marcha.

Por medio de la presente, responsabilizo al Estado colombiano por la materialización de cualquier ataque que se llegare a producir en contra mía o de cualquier miembro de mi familia, no sólo por las posibles omisiones en que se incurriera sino por la participación directa que pudiera existir de organismos de inteligencia del Estado en estos planes criminales. Confío en su eficaz intervención para que se tomen las medidas necesarias para evitar cualquier atentado en contra mía o de mi familia tanto ahora como hacia futuro.

Recibiré notificaciones en la calle 16 No.6-66 Piso 25, sede de la Corporación Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, que actúa como mi representante legal ante diferentes instancias nacionales e internacionales.

Atentamente,

CLAUDIA JULIETA DUQUE ORREGO
Periodista C.C.42.097.329 de Pereira

c.c. General Alejandro Navas, Comandante de las Fuerzas Militares Dr. Juan Carlos Pinzón, Ministro de Defensa Dr. Germán Vargas Lleras, Ministro del Interior Dr. Angelino Garzón, Vicepresidente de la República Dra. Vivianne Morales, Fiscal General de la Nación Dr. Alejandro Ordóñez, Procurador General de la Nación Dr. Christian Salazar, Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los DDHH, Dr. Frank La Rue, Relator Especial para la Libertad de Expresión de Naciones Unidas Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Dra. Catalina Botero, Relatora Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH. Corporación Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, Brigadas Internacionales de Paz – Colombia, Organismos nacionales e internacionales de derechos humanos

Add comment septiembre 14th, 2011

Artículo 14

Vista del “Encuentro nacional de comunidades campesinas, afrodescendientes e indígenas por la tierra y la paz de Colombia”, realizado entre el 12 y el 14 de este mes en Barrancabermeja (Foto Constanza Vieira)

Artículo 14. Derecho de Rectificación o Respuesta.

1. Toda persona afectada por informaciones inexactas o agraviantes emitidas en su perjuicio a través de medios de difusión legalmente reglamentados y que se dirijan al público en general, tiene derecho a efectuar por el mismo órgano de difusión su rectificación o respuesta en las condiciones que establezca la ley. 2. En ningún caso la rectificación o la respuesta eximirán de las otras responsabilidades legales en que se hubiese incurrido. 3. Para la efectiva protección de la honra y la reputación, toda publicación o empresa periodística, cinematográfica, de radio o televisión tendrá una persona responsable que no esté protegida por inmunidades ni disponga de fuero especial.

Convención Americana sobre Derechos Humanos, suscrita en San José de Costa Rica el 22 de noviembre de 1969

Add comment agosto 29th, 2011

Paramilitares toman posiciones en “la mejor esquina de América”

La agroindustria bananera también tiene intereses en la cuenca del Curbaradó. Foto Constanza Vieira (IPS)
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Según recuerda un cable filtrado por Wikileaks y fechado el 22 de octubre de 2008, ya por ese entonces el gobierno colombiano planteaba cumplir la orden judicial de realizar un censo en los valles del Curbaradó y el Jiguamiandó, afluentes del río Atrato en el Chocó.

El censo busca determinar quiénes hacen parte de las comunidades negras dueñas del título colectivo y quiénes son invasores del territorio.

Los líderes ancianos, tanto hombres como mujeres, son los que saben quién es quién. En estas cuencas, a diferencia del resto del país, los líderes han sobrevivido a la guerra y son la memoria viviente de la comunidad.

La región fue tomada por ganaderos y empresarios de palma africana ligados al paramilitarismo de ultraderecha, luego del desplazamiento masivo generado por la arremetida paramilitar iniciada en 1996 en la región.

Solo desde marzo se está adelantando efectivamente el mencionado censo. En el momento falta contabilizar a los desplazados de estos valles que viven en distintas ciudades de Colombia, así como refugiados en el exterior.

Heavy Metal Colombia entrevistó al sacerdote Alberto Franco, de la organización humanitaria religiosa Comisión Intereclesial de Justicia y Paz, que acompaña a las comunidades en su lucha legal y en el arriesgado retorno a sus tierras. La Comisión ha advertido reiteradamente que los empresarios aplican todo tipo de trucos para mantenerse en la región. Muchos de ellos están en la mira de la Fiscalía General de la Nación.

Heavy Metal Colombia: Usted ha estado denunciando que a los valles del Curbaradó y el Jiguamiandó han entrado centenares de paramilitares en estos días.

Alberto Franco: Los paramilitares dijeron que la gente va ganando el censo, pero que ellos se van a quedar. Desde abril, cuando entraron por Bella Flor Remacho (cuenca del Jiguamiandó) y por El Tesoro (sobre un caño afluente del Curbaradó), anunciaron que iban a simular un enfrentamiento con otros paramilitares para generar un desplazamiento. Los de Bella Flor se presentan como del grupo Los Rastrojos. Y los 300 que entraron esta semana están en la zona de Llano Rico (a la entrada del valle del Curbaradó) y van a moverse por Caracolí y Caño Manso (aguas abajo del Curbaradó). Estos dicen que son del grupo Águilas Negras, aunque ambos son parte de la misma estrategia. Le están diciendo a la gente que cultive coca y que ellos van a propiciar el desarrollo con banano, palma y ganadería extensiva.

¿Los paramilitares están promoviendo que se siembre coca en la región?

Ya están cultivando coca. Entraron por Brisas (en el Curbaradó, donde hay una base militar) 30 bultos de semilla de coca, pasaron como mínimo por tres controles, uno de la Policía y dos o tres controles más, permanentes, entre Brisas y Llano Rico. Nuestra interpretación es que es una estrategia de los empresarios vinculados a estos negocios, que trabajan en alianza con la Brigada 17, para que las acciones que se han ido ganando en Derecho queden amarradas a las acciones de hecho. Yo no entiendo cómo 300 hombres pasan a 250 metros de un comando militar y no los ven. Van uniformados de camuflado, con armas cortas, con armas largas. ¿Cómo pasan?

¿Al sembrar coca se puede perder toda la batalla legal por la tierra?

Claro, porque la coca genera por lo menos tres problemas: uno, descomposición. La gente comienza a consumir coca y licor. Han llevado a mujeres prostituidas. Todo esto para captar gente, con la plata se convence a la gente. Un segundo problema tiene que ver con que constituye una disculpa para que actúen tanto paramilitares como guerrilla, que también puede comenzar a moverse por esta zona. Y el tercer problema es legal. Si hay un territorio que tiene coca, entonces les quitan los derechos sobre el territorio a las comunidades.

¿Cuál es el interés sobre esta región?

Primero, es parte del proyecto que se conoce como “la mejor esquina de América”.

¿Allí juega un papel la conexión interoceánica por ferrocarril que proyecta construir China?

Claro. También el tema de la interconexión eléctrica. No sabemos si en esta zona haya petróleo. En el cerro Careperro (al sur del río Jiguamiandó) hay intereses mineros. Y, no hay que desestimar el aspecto judicial. A medida que las comunidades siguen resistiendo y avanzan en recuperar sus tierras, se evidencian conexiones de alto interés entre militares, empresarios, políticos y paramilitares. Eso explica también las amenazas contra la Comisión. Y están afectando a los líderes, que han sido objeto de amenazas.

La restitución de tierras este 3 de agosto interviene tierras, entre  otros, en Pavarandó, Belén de Bajirá, Caucheras, Cetino…

En Cetino es justo donde están los paramilitares en este momento.

¿Hay posibilidad de que a los paramilitares también les den tierras?

No necesariamente a ellos. Pero ellos han metido gente a la zona que son parte de su estrategia, para que comiencen a obstaculizar la devolución de tierras.

¿En qué va el censo?

En que, según el gobierno, ha terminado muy bien. Con preocupación de las comunidades, porque hubo amenazas y no todos los adultos mayores pudieron estar. Y porque hay gente que vive en el casco urbano de Carmen del Darién, que sale a pescar, y algunos de ellos han sido vinculados como si fueran propietarios de las tierras. Eso también es parte de la estrategia.

Add comment agosto 4th, 2011

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Nada de lo colombiano ha sido ajeno en el trabajo de Constanza Vieira para la agencia de noticias IPS. Desde las cuatro décadas de guerra civil y la acción de sus múltiples bandos armados (guerrillas, ejército, paramilitares, narcos), pasando por el acuerdo humanitario que libere a rehenes y prisioneros, el drama de los desplazados y las comunidades indígenas, el ambiente, el proceso político legal, la relación con países vecinos, la cultura. Todo eso, y más, está presente en el blog personal de esta periodista que también trabajó para Deutschlandfunk, Deutsche Welle, Water Report del Financial Times, National Public Radio y la revista colombiana
Semana, entre otros medios.