COLOMBIA Multitudinario congreso indígena en el camino
por Constanza Vieira
BOGOTA, 15 sep (IPS) Una bicicleta tándem dotada de un transmisor móvil va de una punta a la otra de la marcha de protesta indígena de Colombia, que ya reúne a 50.000 personas sobre la ruta Panamericana con la meta de llegar este jueves a la sudoccidental ciudad de Cali, tras recorrer más de 100 kilómetros.
La misión de “La Radiocicleta”, como la llaman, es transmitir lo que ocurre en esta movilización, a la que sus organizadores han dado forma de congreso, a través de una señal que enlaza con Radio Payumat (“Pido permiso para entrar”), una pequeña emisora indígena en lengua nasa y español desde Santander de Quilichao, en el departamento del Cauca.
Este particular congreso itinerante, convocado por el pueblo nasa contra la propuesta de reforma constitucional para imponer la reelección del presidente Alvaro Uribe y en rechazo de acuerdos de libre comercio en negociación, se compone de indígenas, de comunidades negras, campesinos y sindicalistas que transitan a pie y en camiones.
En cada localidad por las que pasa, el congreso se detiene a sesionar. Esta marcha iniciada el martes en Santander de Quilichao se ha transformado en la más multitudinaria de la historia del sudoccidental departamento del Cauca, lindante por el sur con Valle del Cauca, con costas sobre el océano Pacífico y hogar original del pueblo nasa.
En apenas 24 horas, esta semana 13 mil personas de toda América Latina enviaron mensajes al presidente Uribe, instándolo a poner fin a la violencia contra los indígenas que protestan, y a sentarse a dialogar con ellos.
La campaña comenzó el lunes en la noche y acompaña virtualmente a la marcha desde entonces. El miércoles en la tarde, el correo electrónico de la presidencia dejó de aceptar mensajes. Quizá, dicen los de Avaaz.org, organizadores de la campaña internacional por Internet, se deba a que el correo de Uribe se saturó.
Con una magnífica nota de Carl Penhault, CNN publicó toda la tarde del miércoles un vídeo tomado por indígenas, que muestra a un francotirador disparando contra la multitud, en el resguardo de La María y desde las filas de la policía antimotines, pero con un uniforme distinto.
Esa misma noche, Uribe interrumpió la programación de todos los canales de televisión.
Reconoció, como un hecho aislado, que ese único uniformado que aparece en el vídeo, y cuyo nombre detalló, sí disparó, pero que no mató a nadie; y volvió a responsabilizar a los indígenas de las tres muertes que han ocurrido entre los manifestantes.
Por explosivos que se les activan a los propios que protestan, según el gobierno. Que muestren las necropsias, contestan los indígenas.
La Autoridad Tradicional, como lo permite la Constitución, ya le aplicó la justicia indígena a un soldado de rasgos aborígenes que se infiltró en la Minga, para “sembrar” en ella una provocación. Fueron nueve latigazos en las pantorrillas y un “refrescamiento”, en el que los chamanes nasa, los Teh’Wala, juagan con agua la cabeza y los hombros de quien está siendo “corregido”, para que se mejore de los errores.
Uribe cedió a dialogar, pero a medias.
Citó a los indígenas el domingo en la ciudad de Popayán, cuando la Minga (trabajo colectivo para el bien común) iba ya en mitad de camino hacia el norte, hacia la ciudad de Cali. Y citó sólo a sus líderes.
Finalmente, la fortaleza moral de la Minga de la Resistencia Indígena y Popular;
el formidable acompañamiento que le hizo la CUT este jueves, con el paro estatal de 24 horas al que se unieron cortadores de caña, camioneros y estudiantes, entre otros;
esa fiebre de los jóvenes indígenas de andar grabándolo todo en vídeo, conjugada con la sensibilidad y atino del reportero Penhault;
estas firmas a través de Avaaz, 32 más de europarlamentarios en una dura declaración que también se solidariza con la huelga de los cortadores de caña de azúcar, la franca misiva a Uribe del Nobel de Paz Adolfo Pérez Esquivel;
la presión de varios países amigos de la paz de Colombia, encabezados por Suiza, y a los que adhirió la ONU, grupo que convocó a su vez una comisión nacional de buenos componedores, encabezada por el Procurador General de la Nación, Edgardo Maya;
y la labor callada de los tercos de siempre, incluyendo estadounidenses, lograron este jueves empujar a Uribe a que la cita del domingo sea en Cali.
Uribe no consiguió desviar la Minga, ni aislar de su seno a sus líderes, llevándoselos a una oficina o a una base militar en Popayán.
La reunión no será a puerta cerrada, ni sólo con el liderazgo indígena. A ella irán también los cortadores de caña en huelga y muchas otras voces que tienen todas las intenciones de hacerse oír del presidente.
No será éste un consejo comunitario con invitados escogidos por los asesores del mandatario, como los que Uribe realiza ininterrumpidamente todos los sábados desde que se posesionó, en agosto de 2002.
En el sitio de Avaaz.org se muestra este jueves en la noche que, desde que se saturó el correo electrónico de Uribe, más de tres mil personas adicionales lo han instado a negociar. La suma total de personas que le han escrito supera las 16 mil. Esto porque ahora, en la páginade la campaña, se puede suscribir un mensaje colectivo al presidente colombiano. Avaaz.org garantiza que lo hará llegar a su destinatario.
Hoy jueves no hubo violencia en la caminata de la Minga, porque la policía antimotines no se apareció.
La seguridad de la Minga está garantizada por la Guardia Indígena –cuyas únicas armas son bastones de mando adornados con cintas de colores– y por los ojos y oídos de 30 mil personas, que ya han frustrado media docena de montajes que planeaba la fuerza pública, buscando implicar a los indígenas en acciones de fuerza.
Se me ocurre que los mensajes a Uribe deben seguir.Créame, mi lector o lectora, cuando le cuento que son muy poderosasy peligrosas las fuerzas que quisieran violentar la Minga y bloquear la vía a ésta, y a cualquier negociación política que implique conjugar el verbo repartir.
Estamos hablando de que estas miles de voces y firmas se pronuncian por la negociación directa con la población civil, y en torno a las raíces de la guerra.
Del otro lado de la mesa está ese inmenso poder que avasalló a Colombia en los últimos años y que finalmente llegó a la “Casa de Nari”, como cariñosamente le dicen los narcos a la Casa de Nariño, la sede presidencial.
Voilá!, como dicen los franceses. Ahora sí nos vamos entendiendo.
Esas caras negras relucientes como panteras, de brazos largos y espaldas fuertes, nacieron de la brasa de sol del África sufrida y olvidada. Vinieron a América como una manada de bisontes en los barcos de “negreros” desalmados a dar su sangre y su fuerza al lado del buey y del carbón sobre los surcos de tierra y en los socavones de las minas.
Aunque han pasado más de 700 años y la civilización humana ha avanzado y los derechos humanos transformaron las constituciones de los países, la situación de estos seres de piel sedosa y sonrisa blanca no ha cambiado. Usted los puede ver por entre los kilómetros de cañaduzales de Palmira, de Candelaria, de Florida, La Paila, Corinto y Puerto Tejada o subiendo al bus en chanclas y los pies ajados, con sombrero de paja, pantalón raído hasta las pantorrillas, machete al cinto y con su tristeza al hombro.
Su paso es cansino y en su rostro se adivina el sufrimiento. No llevan cadenas ni sus brazos están marcados con el hierro de otros días. Pero tampoco en su bolso llevan un contrato generoso que certifique el cansancio de su oficio y el reconocimiento del indolente amo que le usa pero ignora su calidad de ser humano e integrante de una familia colombiana.
En los enormes latifundios de caña bien peinada e irrigada, atravesada por largos trenes con el fruto dulce, no se ven palenques con casas dignas para ellos. Sólo son para ingenieros y oficinistas con escritorio. Ellos serán siempre el rezago del esclavo castigado por el látigo y el liberto del señor feudal con vestido Armani. Sus compañeros son la lluvia en el invierno, el sol a medio día y la soledad en los latifundios inclementes. Su lengua está reseca de tanto rogar por un aumento y una paga que mitigue su Destino aún no redento.
¿Que son víctimas de oscuros infiltrados? A fuer que sí, porque la pobreza y la injusticia en medio de tanta riqueza es un caldo de cultivo del resentimiento. Los “corteros” no tienen a un gobierno que los proteja, no tienen un hospital que los cure en sus cortadas, pero sí una boca que los culpe de acoger al insurgente.
¿Quién hablará bien de estos colombianos a quienes se les llama con el infame nombre que le dan a quien trabaja recogiendo grano a grano el azúcar para la mesa de Epulón? “Cortero”, cara cortada, dedo cortado, machetero que rebana el cuerpo blando para que haga dulce el tinto y el café y la aguadepanela y el manjar del Valle. “Cortero” el hombre y la mujer que madruga hace 700 años a ver quién más lo deja a la intemperie viendo el humo que se alza sobre las fanegadas cosechadas.
Un mes completan estos vallunos que han engrandecido los ingenios, que llenan los containers para el interior y el extranjero en sus justas pretensiones de un bocado más grande para sus flácidos estómagos. Hasta ellos no llega sino la voz amenazadora del quien debe proteger al desprotegido.
Qué falta que hace que hubiera aquí en Colombia un Martin Luther King o un Bob Marley o un Ghandi Negro que cantara un soul herido por esta tristeza de ver sufrir como en Ghana o Bangladesh a nuestros “Corteros”.
El 22 de julio pasó algo inusitado. El presidente estadounidense George W. Bush celebró la independencia de Colombia con estas palabras: “El presidente Uribe ha hecho todo lo que le hemos pedido que haga, y más”.
Aclaro: el 20 de julio de 1810 ocurrió, no la independencia, sino el grito de la independencia, contra los extranjeros que mandaban por acá en ese entonces.
La independencia la consiguió años después un guerrillero de apellido Bolívar, pero entretanto como que se han dañado las cosas, a juzgar por la frase de Bush.
En todo caso, la insólita celebración de Bush fue en la mismísima Casa Blanca. Por enésima vez, instó al Congreso estadounidense a ratificar el Tratado de Libre Comercio con Colombia. Bush fue también muy franco al decir que “el hecho de que no hayamos aprobado el tratado de libre comercio está perjudicando a nuestras empresas que quieren vender sus productos en Colombia”.
“La aprobación de este acuerdo ayudará a estas pequeñas empresas y medianas empresas a crecer y generar empleos altamente remunerados” en Estados Unidos, apuntó el presidente republicano.
Gracias al ATPDEA “hoy, casi todas las exportaciones de Colombia ingresan a Estados Unidos libres de impuestos (…) Ahora el Congreso debe crear condiciones equitativas (…) debe darles a los trabajadores y agricultores estadounidenses el mismo acceso a los mercados colombianos. Y la manera de hacerlo es con la aprobación del tratado de libre comercio”, dijo, y estallaron aplausos entre los convidados a la fiesta, encabezados por la embajadora colombiana Carolina Barco.
Uno no sabe. O el presidente Bush anda medio desocupado, o a lo mejor es cierto que la pequeña economía colombiana tiene la capacidad de generar tanto consumo de productos estadounidenses, que se le arreglen las dificultades a la gigantesca economía de ese país, la mayor del mundo.
Será por eso que los republicanos insisten tanto en la aprobación del TLC con Colombia: hace poco, para no ir más lejos, el alcalde republicano de Nueva York, el candidato John McCain y el subsecretario de agricultura, estos dos últimos recientes visitantes de este mercado, perdón, de este país.
Por cierto, que cuando McCain anunció que se autoinvitaba a Colombia, la cancillería colombiana corrió a decir que también quería que viniera el candidato demócrata Obama, pues las relaciones con Estados Unidos, recalcó, son “bipartidistas”.
Según la Red de Acción contra el ALCA (Recalca), el presidente Álvaro Uribe tiene “el dudoso honor de ser el ¡único aliado incondicional que les queda a los republicanos en el mundo!”
No sé si será el único aliado que le queda; en todo caso, cuando Bush se refiere a su homólogo colombiano, le dice “nuestro buen amigo”.
Uribe, por su parte, decidió terciar en la campaña electoral estadounidense, quizá a espaldas de su propia cancillería. En la edición del 11 de julio de La Repubblica, de Italia, dio la siguiente declaración “bipartidista”:
Uribe: “Colombia siempre ha tenido estrechas relaciones con Estados Unidos”.
Pregunta: ¿Y en el futuro? ¿Y si fuera Obama?
Uribe: “El candidato demócrata es joven y tiene poca experiencia. De todas formas, yo no creo que Estados Unidos esté preparado para un presidente de color. Pienso que va a ganar el republicano McCain, quien para nosotros representa la continuidad de las relaciones políticas y comerciales”.
Un fantasma recorre el mundo: el fantasma del periodismo basado en la ética de los derechos humanos. El que se ve a si mismo como un servicio público, y como engranaje que garantiza el derecho de la sociedad a estar informada.
En el marco del 12 Encuentro Internacional de Fotoperiodismo Ciudad de Gijón, en Galicia, se promulgó el 18 de julio el Manifiesto Periodismo y Derechos Humanos. Son 161 palabras que lo dicen todo, en estos tiempos en que el titular parece ser “El fin justifica los medios”.
El derecho a la información es una condición fundamental para el desarrollo pleno de la democracia, así como para que los ciudadanos puedan opinar y actuar libremente.
Los periodistas y las empresas periodísticas deben contribuir a que se respeten los derechos humanos, y su labor debe poner de manifiesto todas sus violaciones.
Las nuevas tecnologías amplían las posibilidades de acceso a nuevos medios de comunicación: democratizan el derecho a informar y a ser informado, y favorecen el desarrollo del periodismo desde el enfoque de los derechos humanos.
La independencia de los periodistas es vital para la sociedad y el periodismo es un servicio público a los ciudadanos que no puede estar sometido a intereses políticos o económicos particulares.
La defensa de los Derechos Humanos es una de las tareas primordiales del periodismo y los periodistas no podrán ejercer su labor si sus propios derechos humanos son vulnerados.
Firmantes.
Javier Bauluz. Periodista. Director Encuentro Internacional de Fotoperiodismo. Premio Pulitzer
Luis Acebal. Vicepresidente Asociación Pro Derechos Humanos de España APDHE
Eduardo Márquez. Periodista. Presidente Federación Colombiana de Periodistas. FIP
Enrique Meneses. Periodista. Corresponsal desde 1956 para LIFE, Paris-Match, TVE, etc.
Walter Astrada. Fotoperiodista. Freelance. Premio World Press Photo 2007
Karen Maron. Periodista. Premio Club de Prensa Madrid 2006
Jesús Abad Colorado. Fotoperiodista. Premio Internacional Libertad de Expresión CPJ, Nueva York. Premio Nacional de Periodismo de Colombia.
Enrique Hidalgo. Fotoperiodista Diario El Mundo. Finalista Premio FotoCAM 2008
Miguel de la Fuente. Camarógrafo.TVE. Premio Universidad de Georgia, The Foster Peabody Award 2005
Juan Luis Sánchez. Periodista. Jefe de Producción Propia y Comunicación Digital en Expo Zaragoza 2008
Rosa Jiménez Cano. Periodista. La Comunidad de El País Digital
Ali Hussain Khudhair. Periodista iraquí de ABC News.
Juan Medina. Fotoperiodista. Agencia Reuters. Premio World Press Photo 2006.
Juan Manuel Pardillas. Director Informativos Cadena Ser en Tenerife y Corresponsal El País Canarias. Premio de Periodismo Ernesto Salcedo
Patricia Simón. Periodista. Coordinadora Encuentro Internacional de Fotoperiodismo
Aunque después de lo dicho y logrado por la presidenta argentina Cristina Fernández en la cumbre del Grupo de Río, en Santo Domingo, no hay mucho más que agregar, reproduzco debajo el mensaje que nos envió hoy Ocho de Marzo a todas las nenas Jorge Rojas, director de la Consejería para los Derechos Humanos y el Desplazamiento.
Jorge acompañó, a partir del 4 de marzo, la columna de desplazados que salió de Flandes, central departamento del Tolima, hasta Bogotá, para encontrar la manifestación del 6 en la Plaza de Bolívar.
Te vi marchar, con angustia, por el país que padecemos, con tristeza, por los muertos que lloramos, con los pies firmes sobre la tierra que extrañamos.
Te vi marchar, con dignidad, por la justicia que no llega, por la paz que no alcanzamos, por el sueño que anhelamos.
Te vi marchar con pasos de esperanzas liberadas, con gritos de llantos contenidos, con emociones tantas veces encontradas.
Te vi marchar en una danza de alegrías y sonrisas, arrebatándole al miedo su lugar de siempre, haciendo vida en medio de tanta muerte.
¿Quién eres tú que puedes hacer tanto por mí y por los otros?
Yo estaba ahí, en la marcha, y vi cómo la palabra mujer se confundió en la multitud y desde su rostro comprendí que todas éramos ellas.
Tuvieron que marcharse para salvar la vida. Ahora marcharán por su voluntad. Caminarán tres días, desde la orilla ardiente del río Magdalena hasta la Plaza de Bolívar de Bogotá. Por todas las víctimas de esta “guerra boba”, que nadie gana y todos pierden.
“Con esta marcha, los desplazados rendimos homenaje a todas las víctimas del conflicto armado. El martes 4 de marzo, a las doce del medio día, lanzaremos al río Magdalena miles de flores desde el puente Ospina Pérez en Flandes, Tolima, un acto simbólico en memoria de las miles de personas torturadas y asesinadas, cuyos cuerpos han sido enterrados en fosas comunes o arrojados a los ríos del país. El día 5 de marzo marcharemos entre el municipio de Silvania y el municipio de Soacha, y el día 6 de marzo el grupo se moviliza entre Soacha y la Plaza de Bolívar de Bogotá, a donde llegaremos al medio día”.
Marcha Nacional de Desplazados
Por tierra, dignidad y paz
Marchar contra su voluntad ha sido una constante para más de cuatro millones de personas que han sido desplazadas por el conflicto armado en Colombia en los últimos 20 años. Ahora estos hombres y mujeres de diversas regiones del país se concentrarán el martes 4 de marzo en el municipio de Flandes, departamento del Tolima, para marchar por voluntad propia hasta la capital del país, esta vez por tierra, dignidad y paz.
Esta marcha se inscribe en los actos programados con motivo del Homenaje a las Víctimas convocado para el 6 de marzo, día en el que arribarán los desplazados a la Plaza de Bolívar de Bogotá, epicentro de la jornada que incluye, además, a las familias de los desaparecidos, ejecutados, secuestrados y todas las víctimas del conflicto armado en Colombia.
Tierras
En Colombia no hay desplazamiento porque haya guerra. Hay guerra para desplazar a la gente y robarle sus tierras. ¿Quién se apoderó de más de cuatro millones de hectáreas de tierras de campesinos, colonos, pueblos indígenas y comunidades afro colombianas en los últimos diez años? Ahora el gobierno intenta burlar a la población desplazada anunciando la entrega de predios como Carimagua a los empresarios y no a los desplazados, a los que considera ‘pobres e ignorantes’. El gobierno tiene la obligación de restituir las tierras arrebatadas a los desplazados y está en mora de democratizar la propiedad de la tierra en Colombia.
Dignidad
Las víctimas del desplazamiento forzado son seres humanos con dignidad y derechos. La Corte Constitucional ha declarado una emergencia porque el Estado no cumple con sus obligaciones de prevenir las causas del desplazamiento y de atender y proteger a las personas obligadas a huir dentro del territorio nacional. Más del 72% de la población desplazada vive en condiciones de indigencia y pobreza extrema y nuevos desplazamiento ocurren en diversas regiones del país.
Paz
El país está hastiado de la violencia. Después de 60 años está claro que ni la guerra del Estado ha solucionado el conflicto armado, ni las armas de las guerrillas han superado sus causas. Mientras tanto la población civil sufre las consecuencias de un conflicto cuyas víctimas ya superan el diez por ciento de la población colombiana. El gobierno destina para la guerra 17 millones de dólares en promedio diarios, (32 mil millones de pesos) y el pie de fuerza se acerca a 500 mil hombres. Las guerrillas y los paramilitares siguen reclutando jóvenes para prolongar la confrontación. Esta es una ‘guerra boba’ que nadie gana en términos militares y todos pierden en términos sociales y humanitarios. Hay que parar esta guerra y parar el desplazamiento. La población desplazada clama por acuerdos humanitarios, diálogos serios y negociación política con resultados de paz y justicia social.
Con esta marcha, los desplazados rendimos homenaje a todas las víctimas del conflicto armado. El martes 4 de marzo, a las doce del medio día, lanzaremos al río Magdalena miles de flores desde el puente Ospina Pérez en Flandes, Tolima, un acto simbólico en memoria de las miles de personas torturadas y asesinadas, cuyos cuerpos han sido enterrados en fosas comunes o arrojados a los ríos del país. El día 5 de marzo marcharemos entre el municipio de Silvania y el municipio de Soacha, y el día 6 de marzo el grupo se moviliza entre Soacha y la Plaza de Bolívar de Bogotá, a donde llegaremos al medio día.
Firmas
Organizaciones de población desplazada
AGROURBANA
ANDAS-MOVICE
ANDEDH- COOPERE
Cooperativa Multiactiva Interétnica Nuevo Horizonte
Coordinadora Nacional de Desplazados – CND
Fundaciones Afro y Cultura La Esperanza
Organización Nacional de Población Desplazada Desarraigada Independiente – OPDDI
Apoyan
Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la Paz
Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento -CODHES
Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado
El científico estadounidense Craig Venter quedará en la historia porque en septiembre de 2006 anunció que su equipo de investigadores había concluido la elaboración del primer mapa genético completo de un ser humano: el del propio Venter.
Según ese mapa, un ser humano tiene 4.1 millones de diferencias que lo hacen para siempre único, original e irrepetible, con respecto a cualquier otro individuo.
Nadie ha tenido, ni tendrá nunca, esa misma conformación genética. Por más uniformes que se pongan tropas.
Un año y medio después de ese anuncio, las víctimas de la guerra colombiana llaman a expresar un “Sí a la Vida”.
Invocan la ética para que se ponga fin a la crisis humanitaria que “obstaculiza las posibilidades para construir una sociedad civilizada en la que el respeto a la vida y a la dignidad humana sea el principio esencial de la convivencia”.
Este es el texto del Llamamiento de las Víctimas, que será leído en la manifestación del 6 de marzo.
Por la Vida, la Paz y la Democracia
Llamamiento de todos los sectores de víctimas de
crímenes contra la humanidad en Colombia
Quienes suscribimos este llamamiento, víctimas de crímenes contra la humanidad en Colombia, declaramos lo siguiente:
Que rechazamos todas las formas de crímenes contra la humanidad. Que en Colombia se ha presentado una masiva y sistemática violación de los derechos humanos por parte de agentes del Estado y de la estrategia paramilitar que ha generado la comisión de crímenes contra la humanidad, como genocidio, desaparición forzada, ejecuciones extrajudiciales, torturas, desplazamientos forzados. Asimismo, que los grupos insurgentes han incurrido en infracciones al derecho internacional humanitario, siendo el secuestro una de sus más graves manifestaciones. Esta crisis humanitaria obstaculiza las posibilidades para construir una sociedad civilizada en la que el respeto a la vida y la dignidad humana sean el principio esencial de la convivencia.
Que resulta inadmisible toda justificación pública de estos crímenes bien sea por razones ideológicas, de Estado, bajo el pretexto de la seguridad nacional, del pretendido derecho a la autodefensa, de la acumulación de la riqueza y del despojo de tierras o de cualquier otro argumento que se emplee para legitimar lo que, a la luz de la ética y del inquebrantable derecho a la vida, es inhumano. Consideramos que toda expresión o discurso con el que se pretendan ignorar los derechos humanos y el derecho humanitario nos aleja del camino de la paz y la democracia. La sociedad, por su parte, debe actuar para exigir el respeto de los derechos a la verdad, la justicia, la reparación integral y las garantías de no repetición.
Hacemos un llamado para que las víctimas sean respetadas, no se manipule su sufrimiento, no se haga uso de ellas con fines políticos, electorales, económicos o militares. Llamamos a que no se afecte su dignidad de ninguna manera, a que se desista del intento de contraponerlas unas a otras, y a que no se vulneren aún más sus derechos convirtiéndolas en blanco de nuevas agresiones. Llamamos a que sus propuestas y argumentos sean asumidos con seriedad y respeto.
Hacemos un llamado por el Acuerdo Humanitario que permita el regreso de las personas secuestradas al seno de sus familias y la sociedad, y porque sean respaldadas todas aquellas gestiones de facilitación, acompañamiento y veeduría nacional e internacional que contribuyan a estos propósitos. Que se evite a toda costa cualquier tipo de operación militar que ponga en riesgo sus vidas o comprometa de algún modo su integridad.
Exigimos verdad, justicia y reparación para todas las victimas de crímenes contra la humanidad y genocidio; que se devuelvan los desaparecidos a sus familiares, se restituyan las tierras a los desplazados; se desmonten en forma definitiva los grupos paramilitares, se acaben los vínculos de éstos con instancias estatales, empresas multinacionales o partidos políticos y que todos los vinculados a la parapolítica responsables de violaciones de los derechos humanos sean sancionados y sus crímenes esclarecidos ante el país y el mundo.
Después de más de cuarenta años de conflicto armado ininterrumpido urge encontrar caminos viables que nos permitan avanzar sin más demoras ni dilaciones hacia la solución política negociada del conflicto armado, en la cual se preserven los derechos de las víctimas. Reiteramos nuestra convicción de que la guerra que padece Colombia sólo podrá ser superada a través de un diálogo nacional, amplio, pluralista y concertado con la sociedad.
Hoy nos une y nos asiste la imperiosa necesidad de acercamientos entre las víctimas y todos los sectores de la sociedad colombiana para construir una sociedad democrática sustentada en la paz con justicia social, el respeto integral de los derechos humanos y la dignidad humana.
Firman:
Asociación Colombiana de Familiares de Miembros de la Fuerza Pública, Retenidos y Liberados por Grupos Guerrilleros, ASFAMIPAZ.
Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado
Yolanda Pulecio
Madre de Ingrid Betancourt
Movimiento Hijos e Hijas por la Memoria y contra la Impunidad
Familiares de los Desaparecidos del Palacio de Justicia
Fundación “Manuel Cepeda Vargas”
Víctimas y sobrevivientes de la Unión Patriótica y del Partido Comunista Colombiano
Pueblo Kankuamo Desplazado en Bogotá
Zonas Humanitarias y Zonas de Biodiversidad de los Consejos Comunitarios del Jiguamiandó y Curvaradó
Zonas Humanitarias y Zonas de Biodiversidad de las Comunidades de Autodeterminación, Vida, Dignidad del Cacarica, CAVIDA
Zona Humanitaria de la Comunidad de Vida y Trabajo de La Balsita, Dabeiba
Zona Humanitaria de la Comunidad Civil de Vida y Paz del Alto Ariari, CIVIPAZ
Consejo Comunitario del Río Bajo Naya, Valle del Cauca
Familiares de Víctimas de Trujillo, Valle del Cauca
Familiares de Víctimas de Inzá, Cauca
Asociación de Familiares de Víctimas de la Violencia Política de Río Sucio, Chocó, CLAMORES
Movimiento Regional de Víctimas de Crímenes de Estado, Sucre
Movimiento Regional de Víctimas de Crímenes de Estado, Antioquia
Asociación Regional de Víctimas de la Violencia del Terrorismo de Estado en el Magdalena Medio, ASORVIM
Familiares de Desaparecidos forzadamente, Familiares Colombia
Fundación “Nydia Erika Bautista” para los Derechos Humanos
Comunidad de Ullucos del Resguardo Indígena de San Francisco, Cauca
Asociación Tequendama de Sucre, Cauca
Asociación Nacional de Ayuda Solidaria, ANDAS
Comité Ejecutivo Nacional
Seccional Barrancabermeja
Acompañamiento Psicosocial y en Salud Mental a Víctimas de Violencia Política, AVRE
Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos
Comisión Intereclesial de Justicia y Paz
Colectivo de Abogados “José Alvear Restrepo”
Comité de Solidaridad con los Presos Políticos
Fundación Afro y Cultura “La Esperanza”
Resguardo Indígena Emberá de Urada, Jiguamiandó, Coredocito
Asociación Campesina para el Desarrollo Integral del Sur del Putumayo, ACADISP
Corporación Vínculos
Red de Alternativas a la Impunidad y a la Globalización del Mercado
Según el Correo, de Lima, el gobierno de Estados Unidos cree, por primera vez, tener en el congreso los votos suficientes para aprobar el Tratado de Libre Comercio con Colombia.
Su problema es que el Partido Demócrata acepte votarlo individualmente y no como bancada.
Christopher Padilla, subsecretario de Comercio estadounidense, aseguró que “hay un gran número de demócratas que han visto con sus propios ojos los avances en Colombia y que apoyan el acuerdo”, aunque no indicó una cifra.
Padilla aseguró que ahora todo está en manos de la líder de la bancada demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.
“No pedimos a la ‘portavoz’ que apoye el acuerdo, sólo pedimos que permita a los miembros de la Cámara votar de acuerdo a su conciencia y no la línea del partido”, dijo Padilla según el periódico peruano.
“No creo que rechazar el acuerdo sirva para salvar la vida de más sindicalistas”, señaló el subsecretario, respecto a que los demócratas han condicionado la aprobación del TLC a que se ponga fin a la matanza de sindicalistas en Colombia.
En los últimos meses, numerosas delegaciones de congresistas, acompañados de funcionarios de alto nivel estadounidenses, altos funcionarios locales e incluso del presidente Álvaro Uribe, han hecho visitas a Colombia, sobre todo al noroccidental departamento del Chocó, con población de mayoría negra y considerado uno de los de mayor pobreza del país.
Ese es el objetivo que se espera del Comité Técnico de Sostenibilidad para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, ODM, que se acaba de crear en Colombia.
Se trata de “una iniciativa pionera en el mundo que involucra a los sectores público, privado, a sociedad civil y a comunidad internacional”, dice un boletín de prensa del PNUD. La idea es buena y excepcionalmente la registro, aunque aún no ha hecho nada más que producir la noticia sobre su creación.
Se propone presentar anualmente un informe de avances sobre los ODM.
Está impulsado por la Asociación Nacional de Industriales ANDI, y me imagino que a su vez la ANDI fue impulsada por el PNUD.
Al comité le falta la presencia de la Plataforma de Derechos Humanos Políticos, Sociales y Culturales, Plataforma DESC, que coordina a varios centenares de organizaciones no gubernamentales expertas en pobreza porque trabajan inmersas en la realidad colombiana.
Pero sería interesante que presionen su entrada a ver qué les dicen, me comentó un pajarito, ya que se pretende “involucrar a todos los sectores y hacer de los ODM un escenario para el diálogo social”.
Tampoco están –aún- las Cámaras de Comercio, que en Colombia hacen seguimientos interesantes como “Bogotá, cómo vamos” (la Cámara de Comercio de Bogotá), iniciativa que está siendo replicada en Río de Janeiro.
Y ojalá realmente sean muy activos en este comité los expertos de las universidades, que están en la lista de integrantes a través de la Asociación Colombiana de Universidades ASCUN.
Está nada menos que la Central Unitaria de Trabajadores CUT, la mayor central sindical. Según su presidente Carlos Rodríguez, esta iniciativa “nos va a permitir un diálogo social y una eficacia importante para el desarrollo del país”.
La ANDI llevará la secretaría técnica junto con el Departamento Nacional de Planeación. Ambos quedaron encargados de proponer la metodología y los indicadores que servirán de lineamientos a los informes de las instituciones integrantes del Comité: a ver si por fin alguien proporciona cifras creíbles.
Forman parte del Comité, además:
Por el gobierno central, el vicepresidente Francisco Santos y el Alto Consejero Presidencial para la Competitividad y Productividad; Por los gobiernos regionales y locales, la Federación Nacional de Departamentos y la Federación Colombiana de Municipios; El presidente del Congreso legislativo; En el sector productivo está, además de la ANDI, la Sociedad de Agricultores de Colombia. La Confederación Colombia de ONG, que sí existe pero a la que realmente poco me encuentro en mi reportería. El ya mencionado Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, y la banca multilateral: Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, Corporación Andina de Fomento.
Se supone que el comité va a impulsar la “adopción voluntaria” de buenas prácticas de responsabilidad social empresarial, para que éstas apoyen el cumplimiento de las Metas del Milenio.
Nada de lo colombiano ha sido ajeno en el trabajo de Constanza Vieira para
la agencia de noticias IPS. Desde las cuatro décadas de guerra civil
y la
acción de sus múltiples bandos armados (guerrillas, ejército,
paramilitares,
narcos), pasando por el acuerdo humanitario que libere a rehenes y
prisioneros, el drama de los desplazados y las comunidades indígenas,
el
ambiente, el proceso político legal, la relación con países
vecinos, la
cultura. Todo eso, y más, está presente en el blog personal
de esta
periodista que también trabajó para Deutschlandfunk, Deutsche
Welle, Water
Report del Financial Times, National Public Radio y la revista colombiana
Semana, entre otros medios.