Este blog es una iniciativa de la agencia de noticias IPS y de su corresponsal en Bogotá, Constanza Vieira.

Posts filed under 'Objetivos de Desarrollo del Milenio'

Una buena idea para los ODM

No un informe gobierno, sino un informe país.

Ese es el objetivo que se espera del Comité Técnico de Sostenibilidad para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, ODM, que se acaba de crear en Colombia.

Se trata de “una iniciativa pionera en el mundo que involucra a los sectores público, privado, a sociedad civil y a comunidad internacional”, dice un boletín de prensa del PNUD. La idea es buena y excepcionalmente la registro, aunque aún no ha hecho nada más que producir la noticia sobre su creación.

Se propone presentar anualmente un informe de avances sobre los ODM.

Está impulsado por la Asociación Nacional de Industriales ANDI, y me imagino que a su vez la ANDI fue impulsada por el PNUD.

Al comité le falta la presencia de la Plataforma de Derechos Humanos Políticos, Sociales y Culturales, Plataforma DESC, que coordina a varios centenares de organizaciones no gubernamentales expertas en pobreza porque trabajan inmersas en la realidad colombiana.

Pero sería interesante que presionen su entrada a ver qué les dicen, me comentó un pajarito, ya que se pretende “involucrar a todos los sectores y hacer de los ODM un escenario para el diálogo social”.

Tampoco están –aún- las Cámaras de Comercio, que en Colombia hacen seguimientos interesantes como “Bogotá, cómo vamos” (la Cámara de Comercio de Bogotá), iniciativa que está siendo replicada en Río de Janeiro.

Y ojalá realmente sean muy activos en este comité los expertos de las universidades, que están en la lista de integrantes a través de la Asociación Colombiana de Universidades ASCUN.

Está nada menos que la Central Unitaria de Trabajadores CUT, la mayor central sindical. Según su presidente Carlos Rodríguez, esta iniciativa “nos va a permitir un diálogo social y una eficacia importante para el desarrollo del país”.

La ANDI llevará la secretaría técnica junto con el Departamento Nacional de Planeación. Ambos quedaron encargados de proponer la metodología y los indicadores que servirán de lineamientos a los informes de las instituciones integrantes del Comité: a ver si por fin alguien proporciona cifras creíbles.

Forman parte del Comité, además:

Por el gobierno central, el vicepresidente Francisco Santos y el Alto Consejero Presidencial para la Competitividad y Productividad;
Por los gobiernos regionales y locales, la Federación Nacional de Departamentos y la Federación Colombiana de Municipios;
El presidente del Congreso legislativo;
En el sector productivo está, además de la ANDI, la Sociedad de Agricultores de Colombia.
La Confederación Colombia de ONG, que sí existe pero a la que realmente poco me encuentro en mi reportería.
El ya mencionado Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, y la banca multilateral: Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, Corporación Andina de Fomento.

Se supone que el comité va a impulsar la “adopción voluntaria” de buenas prácticas de responsabilidad social empresarial, para que éstas apoyen el cumplimiento de las Metas del Milenio.

En la idea aparecen combinadas la iniciativa de la ONU Pacto Global, los ODM y el programa de competitividad del gobierno Uribe.

En 2015 miraremos cómo operó este comité. “O antes, si algo extraordinario ocurre”, como decía el slogan de un noticiero radial colombiano.

Add comment febrero 22nd, 2008

Corte Constitucional tumbó Ley Forestal

El 23 de enero, la Corte Constitucional tumbó la Ley Forestal. Validó así las demandas interpuestas por indigenistas, ambientalistas y grupos étnicos.

La Ley Forestal, niña mimada del ministro de Agricultura Andrés Felipe Arias y objeto de entusiasta lobby por parte de madereros estadounidenses aún desde antes de iniciar su trámite hace más de tres años, fue declarada inexequible en su totalidad.

Esta ley fue considerada por comunidades indígenas y negras, así como por ambientalistas, una seria amenaza para el patrimonio natural de Colombia, y para los derechos de los grupos étnicos.

La corte reconoció que el proyecto de ley no fue consultado con las comunidades indígenas y negras, dueños y custodios de unos 30 millones de hectáreas de selvas de Colombia.

Indígenas y negros deben ser consultados sobre las acciones que se pretendan emprender en sus territorios.

La Ley Forestal veía las selvas y bosques andinos de la megabiodiversa Colombia como mercancía y permitía su concesión y explotación, al tiempo que desmontaba toda la legislación construida durante más de tres decenios para regular el manejo y aprovechamiento forestal.

Su aprobación se dio a finales de 2005 y su camino subsiguiente fue tortuoso, como lo muestra esta secuencia:

Uribe escuchó a los ambientalistas y devuelve Ley Forestal al parlamento (Enero de 2006)

Parlamento responde a objeciones presidenciales a Ley Forestal (Abril 4 de 2006) 

Uribe sancionó Ley Forestal (Abril 24 de 2006)

Add comment enero 24th, 2008

Abran paso, para bien del mundo: se vienen las “minas”

Néstor Kirchner de Fernández ganó la presidencia hace cuatro años con el 22,4% de la votación. “Tenía más desocupados que votos”, dijo la nueva mandataria argentina sobre su antecesor. Con ese mismo porcentaje, Cristina F. superó a la segunda fuerza en las elecciones que la llevaron a la presidencia.

El lunes, en su posesión, habló sin discurso escrito por asesores. Le lanzó el guante a quien lo quiera o no recoger, y que por allá andaba: al terrorismo se lo combate con derechos humanos.

Esta nota es lo mejor que he leído sobre el discurso de Cristina Fernández y por eso la cuelgo, a riesgo de que me cuelguen por derechos de autor.

Muestra que en Argentina, como en Colombia, también hay de “esos periodistas que dicen ‘de que’ antes de empezar a hablar y que son el azote bruto y fascistoide de nuestras radios”.

¿Habrá también allá quienes dicen al micrófono, sin inmutarse, “dar con la captura de…”, en lugar de “dar captura a”? ¡Y los que dicen “haigan”! En todo caso, “azote bruto y fascistoide”. En eso, Argentina y Colombia también tienen algo en común.

Página 12

El uso de la palabra

Nota madre:
“Con mis ideas y mi eterno compromiso”

Por José Pablo Feinmann

No creo que me salga un texto cauteloso. Algo así como: “Tené cuidado. Al principio siempre seducen. Pero después te desilusionan y quedás pagando”. Miren, si quedo pagando, quedo pagando. No me voy a privar de la sinceridad ni del entusiasmo por eso. A la mañana –ayer– fui al Congreso, tenía mi ubicación en primera galería. La noche anterior había estado en la cena a las delegaciones extranjeras, que fue un elegante minuet de cortesías democráticas. Como había muchos políticos me quedé hablando de cine con Marcelo Piñeyro. Después nos juntamos a los demás. Y había gente de varios colores. Estaba Zannini. Estaba Rosario Lufrano. Morales Solá. De La Nación también Fernando Saguier, con quien hablamos con humor y sinceridad. Andaba por ahí Macri, de quien ese día –domingo– yo había escrito en mi contratapa que había sido el “Isidoro Cañones de los boliches de los noventa”. Embajadores. Presidentes: Evo, Chávez, Bachelet. Lindo ambiente, buen vino, y un discurso de la Presidenta, vestida de negro y con las palabras medidas. Al bajar lo vi a Kirchner. Se alegró de verme. Yo hacía tiempo que no me lo encontraba. Seré indiscreto porque me dijo una joyita. Nadie sabe exactamente qué diablos va a hacer de aquí en más. No sé si será porque soy escritor, pero me larga lo que sigue: “Vas ver que pongo un Café Literario”. Es posible que el señor K carezca de algunas cosas, pero no de humor. ¿O lo habrá dicho en serio?

Pero me desvié: andaba en que el lunes fui al Congreso. Primera galería. Busco una ubicación y nada: una parva de jetoneantes ávidos de ver y ser vistos se había adueñado de todo. Me fui a casa. Me compré un montonazo de esos postrecitos de dulce de leche que me pueden y me siento frente al televisor. Al rato, aparece Cristina Fernández. Jura. Todo bien hasta aquí. Normal, nada del otro mundo. Después se sienta y uno espera lo que ya sabe. Lo que ha visto siempre. El electo saca un montón de papeles y empieza a leer. Uno, en general, sabe que hay varias manos en ese discurso. El especialista de cada área le escribe al nuevo Presi la parte de la que es experto. Después el Presi lee –con anteojos o sin anteojos– y pasa lo de siempre. Alza la voz, a veces demasiado. Y los furcios se alternan con las palabras bien pronunciadas. Aclaremos esto de los furcios. Un furcio es una palabra mal emitida o mal pronunciada o dicha con dificultad, quebrada o vacilante. Los políticos abundan en el arte inhábil de los furcios. El furcio expresa un deficiente uso del lenguaje. Expresa torpeza en el hablar. La torpeza en el hablar expresa una torpeza del pensamiento. Lanusse, por ejemplo, que pretendía “institucionalizar” al país, nunca podía decir la palabra “institucionalización”. Siempre le salía algo diferente. Ese mísero socio de López Rega que gobernó brevemente este país y se llamó Raúl Lastiri decía “ojectivos” cuando quería referirse a los “objetivos de su gobierno”. Menem no cometía furcios. Porque un furcio se comete en un discurso en el que algunas palabras se dicen bien. Pero si todas las palabras se dicen mal no hay furcios. Todo el discurso es un solo furcio. Menem hablaba en la modalidad del furcio. El nuevo gobernador de la culta ciudad de Buenos Aires, de este orgulloso centro urbano, no sólo leyó esforzadamente su discurso, sino que se mandó un par de furcios escalofríantes.

Usar la palabra es usar la inteligencia. Cristina F no leyó. Miró a todos, a todos los que estaban en la sala del Congreso y empezó a hablar con una seguridad apabullante. Sobre todo para esos grandes machos que la habían precedido en el puesto, vacilantes, levantando apenas la mirada de los papeles, dando la clara muestra de estar diciendo ideas que les habían dictado. Las ideas que venían a cumplir. Tampoco Cristina F dio –por medio de su uso de la palabra– la imagen de algún célebre “Guitarrero” del pasado. Ricardo Balbín podía hablar horas y no necesitaba leer. Pero le faltaba concisión y apelaba a giros y metáforas de cuarta o quinta categoría. No usaba la palabra, la “charlataneaba”. Le quitaba rigor. Cristina F habló con precisión. Se adueñó de la palabra para expresar sus ideas. ¿Quién podría dudar de que fueron suyas? Una mujer, señores. Qué lección. A su lado, ayer, todos los hombres palidecieron. Abran paso, para bien del mundo: se vienen las minas. Cristina F exhibió una condensación conceptual que dio poder a lo que dijo. Por ejemplo: “No vine para ser la gendarme de la rentabilidad de los empresarios”. Por ejemplo: “No se lucha contra el terrorismo violando los derechos humanos. Al contrario, se lo fortalece”. Por ejemplo: “Sé que todo me va a ser doblemente difícil: porque soy mujer”. O también: “Nuestra tarea no va a estar terminada mientras exista un pobre en la Argentina”.

Hablar sin leer no es improvisar, como ya andan diciendo algunos de esos periodistas que dicen “de que” antes de empezar a hablar y que son el azote bruto y fascistoide de nuestras radios. Hablar sin leer es saber tenazmente lo que uno quiere decir. Saberlo porque se lo ha pensado mucho. Quienes son o han sido mis alumnos saben que eso es exactamente lo que hago en mis clases. No es por arrogancia. Es porque no someterse a la estructura dada de un texto escrito le permite a uno la creatividad pura en el momento exacto, preciso en el que habla. Cuando uno no lee uno mismo puede sorprenderse de lo que encuentra. Se puede usar una base, un esquema de diez o quince palabras-clave. Creo que Cristina F usó algo así. Pero tener en un pequeño papel sobre el escritorio la anotación: “derechos humanos y terrorismo” es sólo el disparador para la creatividad. O es ubicar ese tema en el orden del discurso. A partir de esa escueta anotación hay que hacer uso del lenguaje. Apropiarse de él. Y por su mediación exponer las ideas que uno quiere trasmitir. Cristina F no se quedó ni con una en su bolsillo. Tampoco fue la fría precisión, la inteligencia que se goza a sí misma y busca someter a los otros, deslumbrándolos. No, también se permitió la emoción. Y hasta casi el descontrol. Fue cuando recordó a Eva. A quien nombró así, Eva. Tan inusualmente. No Evita, Eva. Y dijo que era ella la que debió estar ahí, “donde ahora estoy yo”. Y después habló de su militancia joven, y de las Madres y de los juicios a los genocidas.

Pero usar tan brillantemente, con tanta exactitud y minuciocidad la palabra tiene un riesgo. O, sin duda, una enorme responsabilidad. A esa palabra tan corajudamente usada no podemos sino (nosotros, que la escuchamos) tomarla. Porque la palabra se usa y la palabra se toma. Cristina F: le tomamos la palabra. Hoy, convencidos por tanta inteligencia y pasión, le creemos. Pero quedamos a la espera. No la espera fácil de sentarnos a esperar que usted se la juegue sola y cumpla. Se tratará de una espera esperanzada y militante. Porque nosotros también (y muchos más como nosotros, muchos otros argentinos que no son materia dócil de las usinas de la charlatanería estiercolera y cretinoide, sino que piensan por sí mismos y tienen todavía valores morales y utopías locas) creemos que al terrorismo se lo combate con los derechos humanos. A la delincuencia con el trabajo y la inclusión. A los empresarios bajándoles sus rentabilidades opulentas para poder hacer barrios en los arrabales, escuelas. Nosotros –sobre todo esto Cristina F– también creemos que mientras exista un pobre, un marginado, un excluido, este no será un país justo. Y porque creemos esto es que le tomamos la palabra. A usted, que tan bien la usó, se la tomamos para que la cumpla. Y si la cumple, vamos a estar ahí. Como muchos otros. Que hoy le creyeron y quieren (y acaso necesitan como el pan de cada día) seguir creyéndole.

2 comments diciembre 12th, 2007

¡Algo importante está sucediendo!

¡Algo importante está sucediendo!

Jueves, 27-09-2007

En una rueda de prensa se informó de hechos muy relevantes, hechos que suponen un gran avance en el conocimiento del tema que ocupó la mayor parte de la sesión informativa. Los datos no paraban de fluir, por lo que es difícil explicar el contenido y su significado. Pero no cabe duda de que la información era valiosa en grado sumo, y al parecer, lo sigue siendo. Fuentes externas han asegurado que se seguirá informando sobre todo lo que suceda a partir de estos sucesos, siempre que sucedan hechos dignos de mención.

Otros titulares*:

Ya no hay paramilitarismo en Colombia: Uribe en la ONU
Sólo
la fuerza pública combate a la guerrilla: Uribe en la ONU
El
estado ha recuperado el monopolio de las armas: Uribe en la ONU

En materia de Seguridad Democrática no hemos ganado todavía pero vamos ganando: Uribe en la ONU

Terroristas disminuyeron de 60 mil a 11 mil en cinco años: Uribe en la ONU

En Colombia no hay insurgentes contra la opresión sino terroristas contra la libertad: Uribe en la ONU

Mayoría de sometidos a canje permanecen secuestrados desde gobiernos anteriores: Uribe en la ONU

Lea más titulares del periodismo bueno:

Colombia no permite que haya campos de concentración: Uribe en la ONU

No toleramos el asesinato de ningún colombiano: Uribe en la ONU

6.714 colombianos con protección individual por parte del Estado: Uribe en la ONU

Transparencia y eficacia de garantías en elecciones es evidente: Uribe en la ONU

Ingreso per cápita casi se duplicó en 5 años, índice de desigualdad comienza a mejorar: Uribe en la ONU

Programa social de Colombia, más ambicioso y a plazo inferior que Objetivos de Desarrollo del Milenio: Uribe en la ONU

Críticos del gobierno pueden decir todo lo que quieran. Los periodistas también: Uribe en la ONU

Parientes de los estadounidenses secuestrados son tan buena gente como nosotros: Uribe en N.Y.

Uribe les habló “desde el corazón” a los parientes de los 3 estadounidenses secuestrados

El Profe Moncayo ahora vive en una casa rodante en Europa

Senador parapolítico Mario Uribe no es primo hermano del presidente, sino primo segundo

A Uribe le da lástima de su primo, pero como presidente va a respetar a la justicia

Con los de hoy, apenas 24 parlamentarios investigados y nada más otros 16 tras las rejas, por parapolítica: La mayoría sigue libre y puede votar los proyectos

Para aprender de la justicia colombiana: 5 expertos de la OEA asisten secretamente a todas las audiencias públicas de los paramilitares

Medicina Legal da la razón a Piedad Córdoba: su asesor Jaime Gómez sí fue asesinado

Hoy hubo nada más 2 indígenas asesinados, sólo uno de ellos líder. Apenas 2 campesinos ejecutados por el ejército.

No es cierto lo que dice Pastrana, el gobierno no está legalizando a los narcos

Imparable, modernización eléctrica en Arauca: sin fluido la Audiencia Pública de la Comisión de Derechos Humanos del Senado en Saravena

Seguridad jurídica para contratistas de Cúcuta prima sobre revoltosos de la frontera

Herederos de artista desconocido cobran derechos de autor a película que enseña su obra

A un mes de elecciones, 48% de los municipios de Colombia no están en riesgo electoral

Son unos exagerados, dice el ministro del Interior Holguín sobre el informe de la Misión de Observación Electoral

Apenas 67 municipios, en riesgo electoral extremo

Antioquia, Bolívar, Cesar, Sucre y Meta, únicos departamentos completos en riesgo electoral por violencia política

Las FARC no amenazan las elecciones sino en 367 municipios, de 1.100

Sólo en 99 municipios habrá paramilitares armados en elecciones

Es falso que no haya condiciones para las elecciones: ministro del Interior Holguín

Atentado fallido: FARC no lograron asesinar a candidata oficialista a alcaldía de Buenaventura

ELN – Elecciones: No news, good news

Partido de Uribe no terminó contrato con cerebro de la propaganda sucia JJ Rendón, pero piensa hacerlo

Una guerrillera secuestró una avioneta, pero para desmovilizarse

Hoy se desmovilizaron otros 40 paramilitares: sus armas se avalúan en 200 mil dólares

Guerrillero de las FARC mató a otros dos para desertar. Con la guerrillera desertada y los 40 paramilitares desmovilizados: Quedan apenas 10.956 terroristas

ELN sólo se quedó con una, de 30 prótesis robadas a mutilados por minas de la guerrilla

42 de cada 100 adolescentes que quedan embarazadas lo hacen porque adoran ser mamás

Y otro titular que no hace parte de la serie del periodismo bueno –pero que no resisto compartir con ustedes–:

Mensaje de Leyva a Chávez: insista en hablar con el jinete, no con el caballo

 

*Ninguna de estas noticias es inventada y se pueden consultar en la prensa colombiana de hoy. Inspirada por el discurso del presidente Álvaro Uribe en la Asamblea General de Naciones Unidas, en algunos casos Heavy Metal Colombia sólo les dio un giro positivo a los titulares.

Mirar para otro lado, nuestro lema.

Más noticias buenas en http://www.noticiasbuenas.com/

2 comments septiembre 27th, 2007

Renunció el director del DANE por conflicto moral (bis)

Este titular igualito se hubiera publicado en este blog en septiembre de 2004, si en esa época yo hubiera tenido un blog. Cambian solamente los nombres: ahora, renunció Ernesto Rojas Morales. Hace tres años, su antecesor César Caballero.

Caballero dijo claramente que renunció a la dirección del Departamento Administrativo Nacional de Estadística porque recibió “una orden que moralmente me siento incapaz de cumplir”.

¿Quién la dio? El entonces jefe de prensa de Presidencia, y hoy presidente de la Comisión Nacional de Televisión, Ricardo Galán.

El periodista Galán –por indicación del entonces asesor de imagen de Uribe y hoy embajador en Argentina, Jaime Bermúdez – se opuso a que el DANE revelara una encuesta sobre violencia e inseguridad.

Entendible. El gobierno Uribe –y el área entonces a cargo de Bermúdez en especial – trabajan en hacer creer a los colombianos que bajo la mano férrea de la Seguridad Democrática están más seguros.

Una encuesta del DANE con resultados en contrario, pues cómo se iba a publicar.

En su carta de renuncia, Morales es menos directo que Caballero: cita el cuarto principio fundamental de la ONU sobre estadísticas oficiales, que dice que “Los organismos de estadística tienen derecho a formular observaciones sobre interpretaciones erróneas y la utilización indebida de las Estadísticas”.

“Utilización indebida de las estadísticas…” ¿Por parte de quién? Morales no ha contado, pero ya se sabrá.

Apenas menciona “a algunos directivos del Departamento Nacional de Planeación”, que intentan “interferir la indispensable autonomía técnica de la Institución”, e incurren “en algunas acciones que denigran de la calidad de los datos estadísticos producidos por el DANE”.

Por si lo anterior fuera poco, el sucesor que más “suena” para el DANE es Mauricio Santamaría, ex subdirector de Planeación.

Todo eso es muy grave y a mí me afecta, como periodista que quiere cubrir el cumplimiento del gobierno nacional en los compromisos que Colombia ha asumido internacionalmente en materia de Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Pero, la verdad, no sé a qué calidad de los datos estadísticos del DANE se refiere Morales. Esta ya está puesta en duda, por ejemplo en el censo 2005-2006 que dirigió él mismo.

El 12 de agosto en el diario bogotano El Tiempo, Stefano Farne, del Observatorio del Mercado de Trabajo y la Seguridad Social de la Universidad Externado de Colombia, puso un ejemplo de falta de confianza en los datos del censo.

Resulta que el DANE reportó en su censo que había más “doctores” (personas con estudios de doctorado o Ph. D.) en el noroccidental departamento del Chocó que en Bogotá.

Las cifras concretas estaban disponibles en la página del Dane en Internet: 129 “doctores” por cada cien mil habitantes en Chocó, 106 en la capital colombiana.

La calidad de vida del Chocó ha sido comparada con los más bajos índices del continente africano por Jan Egeland, sub secretario general de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios y Coordinador de Atención de Emergencias.

Según el censo de Morales, también había cantidades de “doctores” en los departamentos selváticos de Guainía, Putumayo, Amazonas y Guaviare, y en el petrolero Arauca, fronterizo con Venezuela.

Cuando investigadores como Farne protestaron, la solución del director del DANE fue sencilla, rápida, sin traumatismos.

Simplemente borró de Internet los datos desagregados de Ph. D. por departamento, y los sustituyó por “una única cifra de posgraduados que, ‘correctamente’, mezcla especializaciones, magísteres y doctorados”, escribió Farne.

El problema del censo 2005-2006 es que no fue un censo real, sino de percepción, como las encuestas sobre seguridad.

¿Se siente más seguro usted con un helicóptero Black Hawk sobrevolando su vecindario?

Los que pagan el impuesto de guerra dirán que sí. Los habitantes de una zona agraria que sufre los efectos de la guerra dirán que no, y también los que desconfiamos de la violencia como recurso para arreglar las cosas. Eso es “percepción”.

Por cierto, el universo que cubren las encuestas telefónicas sobre popularidad solamente tienen en cuenta al 30 por ciento de la población colombiana: la más pudiente, la que tiene teléfono fijo.

Para las políticas que se basan en la “percepción”, la manipulación de cifras y encuestas es asunto estratégico.

En Colombia hay centenares de miles de “doctores”, si no millones. Todos los que en una oficina no son mensajeros ni secretarias, ni señora de los tintos, son “doctores” y “doctoras”, sobre todo en el servicio estatal.

Así que en Chocó, Guainía, Putumayo, Amazonas, Guaviare y Arauca, seguramente todos los que trabajan en una oficina o pisaron una universidad se reportaron en el censo como “doctoras” y “doctores”.

El día en que me correspondió el censo, entró a mi casa una chica muy querida a hacerme preguntas que tenía listadas en un aparatito. La suerte quiso que no me tocara el cuestionario ampliado, sino el más breve.

Estaba de visita una periodista alemana amiga mía, que vive en Bonn y habla perfecto español. Se escandalizó. Según ella, esas no eran preguntas de un censo poblacional, sino más bien propias de un empadronamiento.

La chica me preguntó, por ejemplo, mi número de identificación.

Aunque todo estaba a la vista, ella misma no respondía las preguntas: de qué material está hecho el suelo de su casa, las paredes, etc.

Hasta que, a la pregunta de si yo me consideraba de raza negra, contesté que sí, y ella lo anotó, aunque mi piel es casi del color de la leche.

Le inquirí por qué lo hacía, y me contestó que esas eran sus instrucciones.

El episodio dio pie para que nos contara que ella no estaba de acuerdo con ese censo, pero que necesitaba el dinero y que, encima, les estaban incumpliendo la paga.

La despedimos pronto para no hacerla sentir peor.

Ahora, Galán, junto con la ministra de Comunicaciones, anda encabezando debates muy publicitados, que argumentan “democracia” y falta de calidad de la TV privada, acerca de la necesidad de un tercer canal privado.

Mientras, su jefe, el presidente Uribe, se reúne con el dueño del Canal RCN, Ardila Lülle, quien le dice, palabras más, palabras menos, que apoyará su segunda reelección siempre y cuando deje los canales quietos.

Pero ese es otro temita.

1 comment septiembre 8th, 2007

A 13 días de paro armado en Arauca

El 17 de agosto, organizaciones sociales del oriental departamento de Arauca, fronterizo con Venezuela, cuentan cómo va el paro armado decretado por las FARC desde el día 5, y que no se menciona en los medios nacionales.

En primer término, “los campos de exploración y explotación petrolera funcionan a toda marcha”, afirman.

Veamos qué pasa con la gente que vive del sustento diario, según un comunicado recibido este viernes en la tarde:

Los arroceros han perdido más de la mitad de sus cosechas.

El plátano, producto perecedero, se está pudriendo.

La leche, sustento básico de la economía campesina en la región, no se puede distribuir, como tampoco los demás productos agropecuarios.

Los colegios agropecuarios y escuelas rurales mantienen interrumpidas las actividades académicas y técnicas.

El comercio está desabastecido de los alimentos básicos de la canasta familiar, y hay especulación en el precio de los productos.

Hay restricción vehicular. Han sido quemados “algunos vehículos, cuyos propietarios son gente humilde y trabajadora de la región”.

Los transportadores, como otros sectores, suelen participar en jornadas y procesos de desarrollo de la comunidad. El paro ha impedido que la gente se movilizara, por ejemplo, para “rendir un póstumo y solemne homenaje a los centenares de compañeros caídos”, como los sindicalistas Alirio Martínez, Jorge Prieto y Leonel Goyeneche, ejecutados extrajudicialmente el 6 de agosto de 2004 por un comando contraguerrilla de la Brigada 18 del ejército.

Ante este panorama, el comunicado exige a las FARC “que levante el paro armado, pues consideramos que, además de estar afectando a la población araucana, ha obstaculizado el legítimo derecho que tenemos las comunidades organizadas a movilizarnos y expresarnos”.

En su punto 8, hace esta referencia:

“8. Reconocemos que en nuestro país hay un conflicto armado. A la vez, instamos a las FARC a que respete y aplique el artículo 3 común de los acuerdos de Ginebra, en el sentido de respetar y proteger a la población civil”.

El mensaje fue distribuido por la Red de Hermandad y Solidaridad – Colombia

Add comment agosto 17th, 2007

Moncayo, la realidad como equipaje

“Yo aquí voy a fijar mi residencia”, dijo el profesor Gustavo Moncayo cuando llegó a la Plaza de Bolívar el miércoles a las 4 de la tarde, después de un viaje a pie de mil kilómetros. Por eso, espera allí este jueves al presidente Álvaro Uribe.

El miércoles a las 6:45 a.m., al aire por Caracol Radio, el mandatario había invitado al profesor Gustavo Moncayo a reunirse con él en el palacio presidencial. “Yo voy a tener mi vivienda en la Plaza de Bolívar. Lo invito”, le contestó Moncayo, que a esa hora aún estaba en Soacha, municipio aledaño a Bogotá por el sur, donde había pernoctado.

Ahora Moncayo y Uribe viven a 200 metros de distancia y será el presidente derechista, acompañado de varios ministros, el que vaya a las 9 a.m. a visitar al “caminante por la paz”.

Moncayo recibirá a Uribe en la “Oficina – sala de espera y cafetería” de su nuevo hogar, como avisa la señalización en una de tres amplias tiendas de lona impermeable blanca que la alcaldía izquierdista de Bogotá ha dispuesto para que se instale, tras un cerco perimetral de 22 x 8 metros de vallas móviles de seguridad, en el costado sur occidental de la plaza.

Las otras dos tiendas son “zona privada”. Allí hay colchonetas, sobre un mullido aislamiento de las lozas de granito que cubren la amplia explanada; y almohadas, cobijas, un par de muebles de plástico.
Un potente calentador ambiental a gas para exteriores debe amparar de la brisa gélida que sopla del Páramo de Cruz Verde, que domina los cerros andinos al oriente de la ciudad. Dentro del cercado, tres sanitarios móviles de color esmeralda. El conjunto está dotado de electricidad.

Sobre su encuentro con Uribe, Moncayo ha dicho: “Necesito por lo menos tener ese diálogo, ya que hay una necesidad urgente, prioritaria, que son nuestros secuestrados”, “esto es fundamental, no da espera. Vamos a cumplir los 10 años de sufrimiento y dolor”.

Desde el 17 de junio hasta el primero de agosto, Moncayo caminó desde su pueblo Sandoná, en el extremo sur occidental de Colombia, departamento de Nariño.

Partió precisamente el Día del Padre para exigir la libertad de su hijo, el cabo Pablo Emilio Moncayo, de 29 años, apresado por las FARC desde el 21 de diciembre de 1999.

Su objetivo es “convencer a las dos tapias (sordos) más grandes que ha habido en Colombia: el presidente Uribe y las FARC”, dijo este miércoles poco después de las 4 de la tarde, apenas llegó, ante una Plaza de Bolívar que hervía de gente que clamaba por el acuerdo humanitario y lo escuchaba con fervor.

“Porque los unos dicen: queremos despeje, y el presidente dice: ¡no hay despeje! Y los unos dicen: si no hay despeje, no hay acuerdo humanitario, y el presidente dice: ¡No hay despeje! ¡Y no hay acuerdo humanitario!, y lo dice a voz en cuello.

“Y eso nos duele, porque para nosotros es un daño psicológico muy grande” dijo el docente, además padre de cuatro hijas.

“Yo no vengo a pedir nada a nadie. Es una exigencia del pueblo”, agregó Moncayo, de 56 años, “es el pueblo el que está exigiendo hoy que haya acuerdo humanitario. Porque no podemos dejar que nuestros seres queridos se pudran allá en la selva”, y recordó a los 11 diputados del Valle del Cauca que perecieron el 18 de junio pasado en confusos hechos, siendo rehenes de las FARC.

Aún no se tienen noticias sobre la entrega de los cadáveres a sus familias, a través de una comisión humanitaria internacional. Su muerte, dada a conocer por las FARC con 10 días de retraso, causó un duro impacto al caminante, para quien esa tragedia fue producto del “orgullo falso” y el “rencor”.

“Las FARC no pueden seguir jugando con nuestro dolor. Los cuerpos nos pertenecen, son nuestros, queremos recibirlos y no dilaten más esa decisión y esa disposición que han dicho tener”, dijo a través de Caracol Radio Fabiola Perdomo, ahora viuda del diputado Juan Carlos Narváez.

“Siento un poquito de dolencia en mis pies porque tal vez he abusado de ellos. Los dolores físicos se curan con medicinas, pero los dolores que tengo, que tenemos en el alma, esos durarán muchos años en sanar”, dijo Moncayo cuando arribó a la Plaza de Bolívar.

Trazó responsabilidades para todos, gobierno, legisladores, “también nosotros tenemos culpa por haber sido indiferentes ante el dolor del secuestro de los otros, también es culpable el pueblo porque nos ha dejado solos.

“Ni gobierno ni guerrilla se han conmovido ante el dolor de nosotros.

“Estoy por todos ellos” y se ofreció en canje para que liberen al grupo “porque ellos tienen más derecho a vivir”.

Recordó al gobernador de Antioquia, al ex ministro de Defensa, a los 11 militares que sucumbieron con ellos un cinco de mayo de espanto en 2003, ejecutados por sus captores durante un intento de rescate militar, y “a los otros soldados y policías que murieron y que a nadie le importan”.

“No han callado, tenemos miedo a levantar nuestras voces”, “he caminado en las marchas del magisterio”, pero en ellas “aceptamos que nos hagan marchar solo por un carril de la vía, y no protestamos”.

Por eso, junto con su hija Tatiana “decidimos desafiar todo, especialmente la indiferencia del pueblo colombiano”.

El “caminante por la paz” es licenciado en ciencias sociales y tiene un postgrado en historia.

Precisamente cuando Moncayo estudiaba su postgrado, la familia pasaba por una situación económica difícil, y él y su esposa Stella Cabrera le sugirieron a su hijo mayor, Pablo Emilio, recién graduado de secundaria y único varón, que ingresara por un año al ejército.

Las finanzas se demoraron en mejorar, Pablo Emilio se quedó, y más tarde ya le gustó la vida militar.

En la plaza, Moncayo ejerció como maestro ante los miles de congregados. Contó que, al iniciar el viaje a pie, le dijo a su hija Yuri Tatiana, quien también acompañó a su padre desde Sandoná: vamos a aprender a observar, y lo primero que vieron fue que “el sol nos buscaba para alumbrar nuestros pasos”.

Lo principal fue comprobar “la grandeza del pueblo colombiano”, cuando mujeres y hombres salían a invitarlos a probar sus tortas de maíz y los hacían seguir y sentarse. En contraste, en una de esas, paró un lujoso BMW blindado. Se bajó el señor y dijo: venga, profesor, tómese una foto conmigo, posó y se marchó.

En un punto de su camino tuvo que hospitalizarse porque tenía calambres. Le ordenaron pasar la noche en una camilla, y él aceptó gustoso el descanso. Pero al otro día amaneció de muerte porque la camilla tenía unos resortes sueltos y se le enterraron “en otra parte” cuando se sentó.

“Y supuestamente era el mejor hospital”, dijo a la muchedumbre en la Plaza de Bolívar.

Siguieron caminando y salieron a encontrarlos dos niños de 8 y 9 años. “Quiero que le liberen a su hijo”, le dijo a Moncayo uno de los pequeños. Iban descalzos y embarrados de pies a cabeza. Eran niños trabajadores que se ganan por día entre 2.000 y 2.500 pesos (US $1y1,25). “¿Eso es justo?” ¡No!, gritó la gente.

A lado y lado de la flamante Carretera Panamericana, por la que pasan poderosas tractomulas trayendo y llevando la economía del país, vio miseria, y a “la gente clamando por una moneda”.

Encontró a contratistas que llevaban 10 meses sin salario y que no podían protestar “porque la fuerza pública nos da bolillo”.

Moncayo almacenó cada una de esas imágenes en su viaje, “en una de esas cámaras que demoran media hora en tomar la foto”, contó.

“No esperemos a que nos llegue la paz. No regalemos a los pobres medias pecuecudas (malolientes) ni zapatos que no sirven. No demos lo que nos sobra, porque eso no es caridad. Demos de lo nuestro, para recibir mucho”.

El día más difícil fue el cruce de La Línea, una mole casi abrupta de 3.300 metros de altura sobre el nivel del mar.

Les cayó tremendo aguacero y cuando llegaron a la cima, hambrientos y exhaustos, el Sindicato de Maestros del Tolima comenzó por servirle comida a él y su comitiva, “pero la garganta se me hacía un nudo porque a nuestro lado estaban policías y enfermeras que nos habían acompañado en La Línea”.

Moncayo no probó bocado hasta que no hubo para todos, y luego “llegó tanta comida que le dimos hasta al dueño de la tienda” de víveres donde se encontraban.

Luego se reunió con los agentes y les dijo: cuando hay un mitin, ustedes nos atacan con gases lacrimógenos y agua, y nos dispersan, ¿por qué? Y ellos dijeron: tenemos la orden de garantizar el desarrollo de los grandes capitalistas, y de darle bolillo al pueblo si interfiere.

Les dijo: ¿por qué no averiguan por qué la gente protesta, y se unen a la marcha? “Qué lindo sería señores agentes que ustedes se unieran al pueblo, en vez de darle garrote”. Entonces, un coronel le expresó su admiración y le prometió que cambiaría su forma de actuar, contó.

“Tenemos que hacer que el pueblo se levante con dignidad”, dijo, y luego explicó, en tono de maestro, en qué se diferencia “intercambio humanitario” de “acuerdo humanitario”, y por qué lo correcto es usar el segundo término.

Intercambio humanitario es que liberemos a 100 guerrilleros a ver si las FARC nos liberan a nuestros seres queridos, explicó, y eso “es únicamente mirar hasta la nariz (…) pero tenemos que mirar al futuro”, dijo en alusión a la excarcelación de 150 supuestos insurgentes escogidos por el gobierno, hace unos meses.

En ese episodio, por presión del presidente francés Sarkozy, Uribe liberó también a Rodrigo Granda, miembro de la Comisión Internacional de las FARC. La guerrilla no reconoció el gesto unilateral como un avance.

En cambio, explicó Moncayo, el acuerdo humanitario “es entre dos partes. De un lado debe estar la guerrilla y del otro el presidente. Y no es por teléfono ni por Internet, como lo propone” el gobierno, “es en una mesa. Debe haber un convenio de las partes”.

“Compromisos gobierno-Farc, eso es lo que queremos todos”, dijo.

Moncayo le propone a las FARC un plan muy sencillo: no secuestrar más, no atacar más bases militares ni puestos de policía, decretar un cese al fuego, y, agregó, “qué lindo sería que dijeran: vamos a deponer las armas porque queremos la paz de Colombia”.

Hizo cuentas sobre la ingente cantidad de balas que se gastan los centenares de miles de militares colombianos nada más haciendo prácticas de polígono, y recordó que cuando el presidente Uribe ordena “vamos a rescatar a sangre y fuego, está invitando al pueblo colombiano a convertirse en asesinos en potencia, y ¿quiénes son? Nuestros hijos”.

Agregó que les pagan “un millón y medio de pesos y 15 días de vacaciones a los soldados si traen guerrilleros muertos”.

En cambio, el presidente “debería nombrar a 400 mil maestros (…) que la plata que se invierte en la guerra se invierta en educación, hay que darle garrote pero a la ignorancia”, en vez de pedir dinero en el exterior para la guerra.

Que los recursos se inviertan en vivienda, “no más cambuches” como los que vio a la orilla de las carreteras. Que “todos los que manejan los rubros económicos dejen que la plata llegue a donde debe”: comprar pupitres, dotar hospitales y “muchas cosas más”.

Que no diga más que no habrá acuerdo humanitario, pues “eso nos duele a nosotros”.

Vaticinó que en ese Primero de Agosto “partimos en dos la historia de Colombia” y que será en el futuro un día para celebrar.
Propuso formar mesas permanentes por el acuerdo humanitario, integradas por sindicalistas, líderes de bancadas o amas de casa, “para que el pueblo diga lo que necesita y que nos sean los norteamericanos (estadounidenses) los que digan qué tenemos que hacer”.

“El que comenzaron considerando chiflado, resultó el doliente más sabio”, escribió el poeta Jotamario Arbeláez en su columna de opinión del diario bogotano El Tiempo que circuló el miércoles.

En la noche, Moncayo se reunió en la sede del Episcopado con 18 embajadores, entre ellos los de Francia, Suiza y España, facilitadores reconocidos por ambas partes.

En su agenda está ya una gira por Francia, Bélgica y España, dentro de uno o dos meses. “La idea es que mi papá pueda exponer a Europa y a todo el mundo el drama que se está viviendo en Colombia por los secuestrados”, dijo Tatiana Moncayo.
La alcaldía pagará para la comitiva 41 habitaciones en un hotel cercano, de cuatro estrellas.

Add comment agosto 2nd, 2007

TLC: ¿Negociación irresponsable?

“Los consumidores colombianos comerán la misma carne que la que comen los estadounidenses”, resumió el ministro colombiano de Comercio al explicar por qué el país andino cedió ante los reticentes negociadores estadounidenses del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y aceptó la importación de carne de reses mayores de 30 meses, más susceptibles de estar afectadas por el mal de las “vacas locas”. La declaración fue avalada por el ministro de Protección Social, además del ministro de Agricultura. La enésima concesión colombiana puso, por ahora, punto final al texto del tratado, que la última semana de agosto comenzó el trámite ante el Congreso estadounidense.

Pero Estados Unidos está calificado por la Organización Internacional de Sanidad Animal como país de “riesgo indeterminado” en materia del mal de las “vacas locas”, por haber presentado focos de esa enfermedad. Y el 21 de julio de 2006, Los Angeles Times publicó que las severas pruebas para detectar las “vacas locas” se han reducido en el 90 por ciento, debido a su alto costo: un millón de dólares a la semana.

Por cierto, el arroz de grano largo estadounidense fue declarado de prohibida importación por Japón, debido a que contiene una proteina transgénica que ni siquiera ha sido aprobada para consumo interno en Estados Unidos. Por la misma razón, la Unión Europea mantiene demorada la importación de ese cereal.

Y la macadamia, cuya sola mención emociona al ministro colombiano de Agricultura, Andrés Felipe Arias, quien la propone como la gran alternativa para los arroceros que quebrarán por el TLC, registra inventarios sobrantes y caída de precios en Hawaii, primer productor de Estados Unidos.

Todo según Aurelio Suárez Montoya en esta nota de Argenpress.

Add comment septiembre 3rd, 2006

Guerra en los escombros de Gondwana

Por Constanza Vieira

En el departamento del Meta, Colombia, territorio donde se encuentra Vistahermosa, en cercanías de la Serranía de La Macarena y escenario el 27 de diciembre del peor revés militar para el gobierno de Álvaro Uribe en su guerra contra las FARC, se inició el 19 de enero la operación de erradicación manual de cultivos de coca más grande emprendida por gobierno alguno en el país andino.

Ha sido bienvenida, en principio, por muchos ambientalistas, la decisión de erradicar manualmente unos cultivos que suelen destruir sin miramientos las selvas colombianas, entre las más valiosas del planeta.

Subsiste eso sí el temor de que, si la operación Macarena resulta costosa en términos de enfrentamientos bélicos, el gobierno considere que tiene visa para fumigar con una mezcla potenciada del herbicida glifosato este parque nacional natural que contiene especies genéticas únicas en el planeta.

En qué consiste el tesoro de La Macarena

 

Los geólogos creen que la actual Suramérica fue la primera gran masa de tierra que se desprendió de Gondwana, el gran continente único original. Por eso sus especies de flora y fauna están entre las más primitivas del planeta.

Muchísimo tiempo después se desprendió la actual Norteamérica. Y hace poco, unos tres y medio millones de años, estas dos partes se juntaron, dando lugar a un intenso intercambio de especies.

El punto de encuentro se llamaría Colombia. Su selva del Darién, en el Chocó, en la hoy frontera con Panamá, es considerada internacionalmente por científicos la selva más biodiversa del planeta y también es escenario de la guerra civil originada a mediados de los 40, con breves años de treguas.

La Macarena, una mole selvática de 690.000 hectáreas, es una suerte de Arca de Noé. Más antigua que Los Andes, existía ya en épocas geológicas cuando la mayor parte de la América estaba bajo el agua y sirvió de refugio para miles de especies.

Se cree que La Macarena es uno de los “escombros” de Gondwana. Se la considera un banco genético único en el mundo. Allí se encuentran hoy plantas y animales en condiciones primigenias y, según los biólogos, inclusive hay especies que aún no han emprendido la dispersión genética.
Las FARC en su casa

La Macarena es bordeada por el Norte por el río Güéjar, y por el Sur, por el Guayabero. Ambos fluyen hacia la Orinoquia, en el oriente. El Guayabero, que brota en la vecina Cordillera Oriental de los Andes, marca en la historia colombiana uno de los cuatro lugares que fueron cuna de las FARC en 1964. Los otros fueron Marquetalia, Riochiquito y El Pato, más al sur sobre distintos puntos de la cordillera.

La Macarena y sus alrededores están sembrados de anillos de seguridad que resguardan desde hace decenios a la alta dirigencia de las FARC. Aquí la guerrilla literalmente está en su casa.

El arma que usa la guerrilla para asegurar su territorio son las minas antipersonal made in las montañas de Colombia y otras trampas explosivas prohibidas por tratados internacionales: la amenaza más temida por la fuerza pública y que más bajas le causa, y la más barata para la guerrilla.

Más del 60 por ciento del territorio de Colombia ha reportado incidentes con minas, que también son usadas para proteger los alrededores de las bases militares, con la debida señalización, así como por otros grupos guerrilleros surgidos también en los años sesenta y por los paramilitares, que entraron en escena en 1982.

La droga, combustible de la guerra colombiana

La operación sobre La Macarena, que llevan a cabo 930 contratistas erradicadores de arbustos de coca, es escoltada por 1.500 policías y 6.000 soldados contraguerrilla, apoyados desde el aire por 15 helicópteros de combate Black Hawk estadounidenses y un “avión fantasma”, de teledetección de objetivos y espionaje electrónico.

Desde esta nave la avanzada se coordina en inglés: en Colombia hay centenares de asesores militares estadounidenses dedicados a la guerra de contrainsurgencia a través del Plan Colombia y su fase abiertamente militar, el Plan Patriota, ambos financiados por Estados Unidos.

Con semejante respuesta al ataque de Vista Hermosa, el gobierno pretende reforzar el mensaje en el sentido de que esa insurgencia de origen campesino no es más que una organización narcotraficante.

Pero la compra-venta de droga en los amplios territorios dominados por las FARC, que son al mismo tiempo regiones abandonadas por el estado, está lejos de ser el único ingreso de la guerrilla, en primer lugar.

En segundo, la droga ilegal no financia únicamente a la guerrilla: en la cúpula paramilitar, con la cual el gobierno Uribe mantiene negociaciones secretas que parecen apuntar a su inserción en la vida económica legal, tienen asiento varios de los más reconocidos narcotraficantes, probablemente algunos de los hombres más ricos de Colombia.

En ese marco, el Estado colombiano parece beneficiarse últimamente otra vez de una masiva legalización de capitales narco de tal magnitud, que se refleja en las rutilantes cifras económicas de 2005, sobre todo del segundo semestre.

Con ello queda dicho que el narcotráfico es el combustible estratégico de la guerra colombiana para TODAS las partes.

Interrogante Uno: Por qué no la erradicación concertada

Ante la operación Macarena surgen varios interrogantes:

Uno, por qué la erradicación manual no se adelanta de manera concertada con la comunidad local. La Asociación de Juntas de Acción Comunal del río Güéjar ha mostrado públicamente en el pasado su disposición de sustituir los cultivos siempre y cuando cuente con soluciones lógicas y sostenibles respaldadas por el Estado.

Un abordaje concertado para la erradicación requiere una acción coordinada y sostenible de muchas entidades públicas, una infraestructura estatal que refleje una verdadera política permanente para dar soluciones de fondo a los productores de la materia prima de la cocaína y -en otras regiones- de la heroína.

Esa política de erradicación no es que no resulte costosa, pero les daría sustento permanente legal a los pobladores.

En contraste, hasta ahora nadie parece preguntarse cuántos dólares les está costando a los ciudadanos estadounidenses la operación militar sobre La Macarena, parte del Plan Patriota y del Plan Colombia financiados por los contribuyentes del primer consumidor mundial de cocaína.

Una “conquista” fracasada

Una respuesta a por qué no se recurre a la erradicación concertada es que el gobierno no ha podido “conquistar la mente y el corazón” de los habitantes de La Macarena y sus inmediaciones.

Por lo menos desde la muerte del Ché Guevara en las selvas bolivianas, donde su pequeño grupo fue delatado por los propios lugareños, que vieron con desconfianza en su vecindario deambular a unos extranjeros barbudos y armados, estaba claro que la guerrilla no sobrevive si no tiene apoyo de la población: es el secreto de que se mueva como pez en el agua.

Se podría decir que el presidente Uribe inauguró su Política de Seguridad Democrática en Vista Hermosa, cuando recién posesionado ofreció a sus habitantes ingentes millones de pesos a cambio de que estos entregaran a los miembros de la cúpula de las FARC o a los jefes de sus 105 frentes a las autoridades. El paquete que se ofrece, entratanto también en otras regiones, incluye traslado, cambio de identidad y visa estadounidense.

Gente de la región dice en este enero de 2006 que el gobierno, en más de 40 años, apenas hasta ahora se aparece -pero para la guerra.

El objetivo de la operación Macarena es el mismo del Plan Colombia y el Plan Patriota. No tanto combatir a la guerrilla, como “quitarle el agua al pez”.

La vía en La Macarena -y en otros lugares- es atacar los cultivos de coca que, por el contrario, sí parecen ser el principal ingreso para los pobladores de la región, que el gobierno supone son base de apoyo de la guerrilla. Al eliminar su fuente de sustento la población tendrá que irse. La que no lo haga se volverá contra la guerrilla, o bien es su base de apoyo y se la podría perseguir lícitamente, sería el cálculo del gobierno.

Al mismo tiempo, habrá redadas. En su respuesta al ataque de Vista Hermosa el presidente Uribe advirtió: “Emprenderemos una tarea de captura de milicianos en toda esta área: Vista Hermosa, Uribe, El Castillo, Lejanías, los municipios vecinos porque hemos encontrado que hay mucha milicia urbana acompañando a estos terroristas”, refiriéndose a la red de apoyo logístico de la guerrilla.

¿Qué entenderán las fuerzas militares por ‘miliciano’? Más de 50 pobladores de Cartagena del Chairá, sobre el río Caguán, al sur del país y también en zona de operaciones del Plan Patriota, salieron de la cárcel este enero tras 2 años y medio de prisión. Estaban acusados de rebelión, y muchos de ellos, de ser milicianos. Fueron liberados por falta de pruebas y ahora iniciarán demandas contra el Estado.

Interrogante Dos: ¿Lluvia de plomo o calma chicha?

El segundo interrogante es si habrá enfrentamientos en la región, que vayan más allá que los combates reportados en la segunda semana de enero. Ante la operación Macarena ¿la guerrilla responderá defendiendo ese territorio, en el que sus fundadores están desde finales de los años 50?

Ante la superioridad militar del contrincante, ¿la guerrilla decidirá mimetizarse y no emprender ningún ataque contra la fuerza pública?

El tema entusiasmará a los teóricos del conflicto, que discuten si la guerra en Colombia es “de guerrillas”, “de movimientos” o “de posiciones”.

La guerra de guerrillas es tan vieja como la historia de la guerra. La hicieron los indígenas contra los españoles: hostigar y huir.

En la guerra de movimientos, una fuerza militar logra concentrar una gran cantidad de efectivos para acertar golpes al “enemigo”, como les gusta decir a los conocedores de la vida armada. Aunque no logre control territorial, avanza hacia tenerlo, en términos estratégicos, según los entendidos.

Es lo que se vio en Colombia al menos en cuatro grandes ataques de la guerrilla durante 2005 en puntos diferentes de la geografía, que rememoraron golpes anonadantes de las FARC durante el gobierno de Ernesto Samper (1994-1998).

La guerra de posiciones ocurre cuando una fuerza militar logra mantener un control territorial.

En el ataque en Vista Hermosa contra el ejército, éste se hallaba en un territorio controlado por la guerrilla. Esta atacó, por medio de al menos 300 hombres, a un pelotón de 90 soldados élite. 29 murieron. El ejército informó de sólo seis heridos, pero parece que éstos fueron 24, según la agencia Colprensa. Eso quiere decir que el resto de sobrevivientes tuvo que dedicarse a salvar a los heridos: en otras palabras, el pelotón militar quedó totalmente “neutralizado”. La aviación llegó tres horas después de la tragedia que se suma a la enlutada historia de Colombia.

El general ( r) Fernando Tapias opinó en la revista Semana, edición de enero 16 a 23: “Lo que no puede la fuerza del estado es dejarse aferrar al terreno. La guerrilla no defiende ningún territorio. Si lo hiciera, ya habría desaparecido, porque para el estado es muy fácil reducirla. La guerrilla es nómada por definición. Una operación militar debe cumplir entonces el propósito inicial y no aferrarse al terreno. No cometer el error de los norteamericanos en Vietnam”.

El general Tapias fue quien reveló que los ataques de las FARC en masas muy grandes de combatientes durante la presidencia de Samper, llevaron al gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002) a plantear un compás de espera mediante los diálogos en la zona desmilitarizada de 42 mil kilómetros en el Caguán, mientras se gestionaban en el congreso estadounidense los fondos del Plan Colombia.

Al iniciarse ese gobierno, el entonces ministro de Defensa presentó en noviembre de 1998 un plan de reestructuración de las fuerzas militares cuya implementación necesitaría tres años. Los primeros helicópteros del Plan Colombia llegaron al país también tres años después, en enero de 2002, así como el primer avión fantasma, y en pocas semanas se rompieron definitivamente los diálogos del Caguán, que duraron lo que estaba previsto: tres años.

Dice Tapias a Semana sobre la guerra de movimientos durante el gobierno Samper: “neutralizamos eso por aire, con los aviones fantasma y los helicópteros artillados”. Pero las FARC siguieron teniendo control sobre grandes extensiones, aunque más resguardadas.

Ante la guerra total decretada por Uribe, pero cuyas condiciones materiales se deben a Pastrana, el comandante de las FARC, Manuel Marulanda, probablemente el guerrillero más viejo del mundo, decretó repliegue.

El tal repliegue fue como una calma chicha que duró dos años. La guerrilla se esfumó. A principios de 2005, las FARC parecieron comenzar a desperezarse.

Según el portavoz del Movimiento Bolivariano, de civiles cercanos a la guerrilla comunista, hoy las FARC “están en capacidad de pasar, en menos de tres horas, de un alto número de hombres a comandos de cinco y al revés, y no son detectados”.

O dicho por el general Tapias: “Ahora la guerrilla se divide en pequeños grupos y no se deja localizar, y sólo asesta golpes cuando está el objetivo desprotegido o se ha rutinizado. La guerrilla analiza las respuestas del Estado y se acomoda. Se acostumbró al concepto de las fuerzas de despliegue rápido, de unidades móviles, del apoyo aéreo”, que fueron previstas en el diseño durante el gobierno Pastrana.

O sea que la guerrilla se adapta, como el agua. Por el tipo de ataques que protagonizó en 2005, parece aplicar al mismo tiempo la guerra de guerrillas y de movimientos, mientras en algunas regiones mantiene control territorial.

Interrogante Tres: Ojo a la “reubicación” de la población

Según el general Jorge Daniel Castro, comandante de la Policía, dentro de seis meses ya no habrá más plantas de coca en La Macarena. El gobierno se propone, para entonces, tener diseñado ya un plan de “reubicación” de cinco mil familias que vivan hace más de tres años en la zona.

Surge el tercer interrogante: cómo será esa “reubicación”, si a las buenas (concertada), a las malas (trasteando a la gente en aviones, como ocurrió ya a comienzos del Plan Patriota en 2003 en el Guaviare en un episodio que la opinión pública no conoce), o a las peores, es decir, recurriendo a masacres y asesinatos selectivos escudándose en supuestos o reales grupos paramilitares, acciones que ya empezaron en la zona circundante a La Macarena.

En la última semana de enero, enviados de las Juntas de Acción Comunal del río Güéjar presentarán en Bogotá su propuesta de 14 puntos para sustituir la economía de la coca. No es la primera vez que lo harán. La alternativa comunitaria hasta ahora ha sido ignorada por los medios colombianos. Veremos si ahora sí les paran bolas.++++

Add comment enero 20th, 2006

En contravía de normas de la CAN: Uribe estaría entregando biodiversidad colombiana en TLC

Emilio García, del ministerio de agricultura de Colombia, denunció hoy al noticiero televisivo CMI que Colombia está, según el noticiero, “a punto de aceptar la imposicion de Estados Unidos sobre patentamiento de organismos vivos. Eso quiere decir que Colombia otorgará patentes (sobre) plantas y animales desconociendo, entre otras cosas, la legislación andina que expresamente lo prohíbe”.

Además, según CMI, “Colombia acepta ampliar los derechos de prueba de cinco a 10 años. Eso significa (…) bloquear durante cinco años los medicamentos genéricos y durante 10 años los genéricos agroquímicos”.

“Durante 10 años -advirtió la sección editorial del noticiero dirigido por el periodista Yamid Amat, y titulada 1, 2 y 3- Colombia no podrá comercializar sus genéricos agroquímicos: abonos, fertilizantes, etc. Eso supondrá, por una parte, que esos productos incrementarán automáticamente sus costos y, por la otra, que matan por asfixia a nuestra industria agroquímica. Ojo con los riesgos que corremos, de verdad.”

Texto completo del editorial:
Cosas graves parecen ocurrir en la negociación de TLC. Comienzan las denuncias sobre como el país, aparentemente, se está entregando.

Add comment diciembre 6th, 2005

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Nada de lo colombiano ha sido ajeno en el trabajo de Constanza Vieira para la agencia de noticias IPS. Desde las cuatro décadas de guerra civil y la acción de sus múltiples bandos armados (guerrillas, ejército, paramilitares, narcos), pasando por el acuerdo humanitario que libere a rehenes y prisioneros, el drama de los desplazados y las comunidades indígenas, el ambiente, el proceso político legal, la relación con países vecinos, la cultura. Todo eso, y más, está presente en el blog personal de esta periodista que también trabajó para Deutschlandfunk, Deutsche Welle, Water Report del Financial Times, National Public Radio y la revista colombiana
Semana, entre otros medios.