Este blog es una iniciativa de la agencia de noticias IPS y de su corresponsal en Bogotá, Constanza Vieira.

Archive for diciembre, 2007

Daniel Ortega pisa callos

Aquí dicen que ganó Colombia. En Managua, que ganó Nicaragua. El hecho es que el Meridiano 82, como frontera marítima entre los dos países, fue puesto en duda el jueves por el Tribunal Internacional de La Haya.

De la Guerra de los Mil Días, en la vuelta del siglo 19 al 20, Colombia salió perdiendo nada menos que a Panamá, por cuenta de Estados Unidos, que miraba acechante mientras los colombianos se mataban mutuamente.

La guerra actual cumple este domingo los Dos Mil Ciento Veinticinco Días desde que se rompieron las negociaciones del Caguán. Y todo el mundo puede estar seguro de que, al final del episodio binacional ante el Tribunal de La Haya, la frontera no se correrá en contra de Nicaragua. Si se corre, será a favor de ella.

Con el fallo del jueves en Holanda, Colombia asegura las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, pero quedan en riesgo la mayoría de los cayos aledaños.

Perder a San Andrés o Providencia es una pesadilla impensable para cualquier colombiano. Mientras, muchos nicaragüenses consideran vital el corrimiento de la frontera marítima. El país centroamericano tiene un corredor de unas 55 millas náuticas frente a su costa caribe, y luego sus pescadores y buques caen en territorio colombiano.

Nicaragua estaba invadida por yo sí sé quién pero no digo en 1928, cuando firmó con Colombia el Tratado Esguerra-Bárcenas. Dos años después, en un documento paralelo al Tratado, que pone término al litigio territorial existente entre las dos naciones (“aclaración interpretativa” del Acta de Canje), aparece el Meridiano 82 de Greenwich.

Cierto: muy cerquita de Nicaragua porque la costa de la Mosquitia, hoy Nicaragua, originalmente era colombiana. Así los dispusieron antaño, cuando los reyes de España no sólo nos mandaban a callar, sino que trazaban las fronteras de sus concesiones en América.

Por el corredor estrecho, que además quizá tiene petróleo, y por la ilegitimidad de un instrumento firmado por un gobierno “peón del imperio”, es que los sandinistas, desde que eran guerrilleros, promueven la reclamación del archipiélago.

Regateadores, piden San Andrés, para que les corran el Meridiano como frontera.

Ahora el ex guerrillero sandinista Daniel Ortega se ha salido, en primera instancia, con la suya.

Además, viernes y sábado parece que se desayunó con el suero de la verdad. Y lleva dos días invitando al jefe de las FARC a “dar el paso” de liberar a un primer grupo de rehenes.

Una liberación parcial antes del 31 fue el compromiso logrado por el presidente venezolano Hugo Chávez en sus tres frenéticos meses como mediador reconocido por Uribe, y que éste canceló abruptamente en noviembre.

“Cuando se trata de salvar vidas, allí no existen fronteras, no existen diferencias”, dijo Ortega el sábado, en respuesta a una nota de protesta enviada el viernes por la Cancillería de Colombia, por sus declaraciones de ese día.

Ortega advirtió el viernes, y lo repitió el sábado, que el gobierno colombiano es capaz de atacar la operación de liberación y luego achacarle los muertos a las FARC, e instó a proceder con cautela “al hermano comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, comandante Manuel Marulanda, al querido hermano Marulanda”.

El viernes, además, sostuvo que la única salida que ve a la guerra en Colombia es la negociación.

La nota de protesta del gobierno de Colombia instó a Ortega a no meterse en “asuntos internos”, y uno se pregunta cuáles.

Porque el tema del acuerdo humanitario, hoy en día, de “asunto interno” tiene más bien poco. Y porque la guerra colombiana está afectando la integración latinoamericana.

Sentí un vacío en el estómago cuando, el viernes, el ministro de Defensa Juan Manuel Santos y el director de la Policía, general Óscar Naranjo, comentaron que la muerte de los rehenes será responsabilidad única de las FARC. Hablaron así: como de un hecho inevitable.

A su vez, el Alto Comisionado para la Paz Luis Carlos Restrepo exigió “unanimidad” mundial en el odio que el gobierno colombiano azuza contra las FARC.

Uribe “está condenando a muerte a Ingrid Betancourt”, advirtió el sandinista. Esta semana, dio la orden de alerta a sus tropas por los roces que puedan surgir en la actual frontera marítima.

Add comment diciembre 15th, 2007

Historia de un helicóptero

Figuras como Luis Carlos Galán o Rodrigo Lara Bonilla brillan cada vez más en el tiempo. Ellos entendieron la dimensión del poderoso monstruo. No fueron los únicos, y muchos otros tampoco sobrevivieron.

Una noche, dos semanas antes de su asesinato por el Cartel de Medellín, el entonces ministro de Justicia Rodrigo Lara acudió a una invitación de un grupo de periodistas en la sede de la Fundación Friedrich Ebert en Bogotá.

Luego de trazarnos un amplio panorama sobre la omnipresencia del narcotráfico en la sociedad, y sobre todo en la alta sociedad, concluyó que los que no estamos metidos en narcotráfico en Colombia, ni nos lucramos de él, cabíamos, toditos, en la diminuta isla de Gorgona, frente a la costa Pacífica.

En esa década de los 80 se comentaba en los corrillos de prensa que los narcotraficantes estaban enviando a sus hijos a estudiar a las mejores universidades del mundo, porque el proyecto era que regresaran a mandar. Limpios ante la justicia, por supuesto.

La verdad, uno no entiende cómo es que jóvenes que tienen todo nuestro afecto y solidaridad, hijos de padres admirables asesinados por el narcotráfico, aceptan o han aceptado cargos en este gobierno.

La pregunta queda abierta.

Rodrigo Lara Restrepo tenía ocho años cuando su padre fue asesinado en una calle de Bogotá, protegido por fuerte escolta, el 30 de abril de 1984. Casi 23 años después, en marzo de 2006, aceptó el cargo de Zar Anticorrupción, precisamente en el gobierno de Álvaro Uribe. Con ello, dejó boquiabierto a más de uno.

El pasado día 12, renunció. Y hoy, 14, habló.

Para explicar por qué trabajó con el gobierno Uribe, él dice que “perder el odio es empezar una nueva vida”, y yo le creo. Dice que nunca revisó el expediente sobre la muerte de su padre. Le creo.

Para un niño que vivió un episodio tan traumático, evadir durante un tiempo, largo o breve, quizá sea necesario para fortalecerse y labrarse una personalidad autónoma. Las convicciones son más fuertes cuando provienen de cosecha propia.

El posible fin de esa etapa de evadir, para el joven ex Zar Anticorrupción, sobrevino porque el 9 de diciembre el laureado periodista investigativo colombiano Gerardo Reyes publicó en El Nuevo Herald, de Miami, extractos de una de tantas declaraciones bajo juramento que han sido echadas al olvido por la justicia colombiana.

La hermana del inmolado ministro, Cecilia Lara Bonilla, dijo en julio de 1984 al juez 77 de instrucción criminal de Bogotá que Rodrigo Lara mencionó al hoy presidente Álvaro Uribe Vélez y a su padre, Alberto Uribe Sierra, como ejemplos de la infiltración de la mafia en sociedad.

La declaración de Cecilia Lara “sugiere que el ex ministro consideraba que Uribe Sierra estaría vinculado con el mundo del narcotráfico” porque un helicóptero de una firma de la que era socio fue encontrado en “Tranquilandia”, gigantesca zona industrial del narcotráfico en el Yarí, sur de Colombia.

“Tranquilandia” fue atacada por la policía colombiana y la DEA estadounidense el 10 de marzo de 1984. El golpe contra la mafia fue tan grande, que disparó el precio de la cocaína en las calles de New York. Uribe Sierra había sido asesinado nueve meses antes, el 14 de junio de 1983.

El ministro “dijo que lo de ‘Tranquilandia’ era muy grave y comprometía a gente muy importante de la política del país, que el helicóptero que habían cogido en ‘Tranquilandia’ era del papá de Alvaro Uribe Vélez”, cita el Nuevo Herald la declaración juramentada de Cecilia Lara, “fue entonces cuando me dijo, en ese momento: ‘La mafia ha entrado todos los estamentos del país, no sólo a la política sino a la economía’ ”.

Cecilia Lara agregó que su hermano, al mencionar el helicóptero, aseguró que Uribe Sierra había sido asesinado bajándose del aparato, ”inclusive me contó que Álvaro Uribe [Vélez] había dado declaraciones a la prensa de que al papá lo había matado la guerrilla porque no se había dejado secuestrar”.

Dice que se ratifica ”en todas y cada una de las palabras” de su testimonio de entonces. Que no cita nombres hoy, porque algunas personas mencionadas por ella en esa época pueden haber corregido su rumbo.

”Yo creo que él sí tenía muchas dudas de Uribe [Vélez]. Él nos las manifestó claramente”, le dijo ahora a El Nuevo Herald.

El helicóptero en cuestión es marca Hugues-500, modelo 369D, construído en 1980, matrícula HK 2704E expedida por el Departamento Administrativo de Aeronáutica Civil al día siguiente de su importación el 27 de octubre de 1981 (un trámite que suele demorar al menos 20 días). Quien dirigía entonces Aeronáutica Civil era Álvaro Uribe Vélez.

Uribe Sierra era ganadero y criador de caballos del noroccidental departamento de Antioquia, de donde también proviene el Clan Ochoa, criadores de caballos y, junto con Pablo Escobar, fundadores del Cartel de Medellín.

Se han publicado fotos de Uribe Sierra participando como rejoneador en una corrida de toros en beneficio de “Medellín Sin Tugurios”, el proyecto de vivienda social que promovió Escobar en la capital de Antioquia cuando decidió hacer avalar con votos su inmenso poder conseguido como narcotraficante.

También se han publicado fotos de celebraciones en el medio caballístico de Santiago Uribe Vélez, otro controvertido hermano del presidente, con los Ochoa.

“Tranquilandia” pertenecía a los Ochoa, a Escobar y a Gonzalo Rodríguez Gacha, este último uno de los principales engranajes de la mafia con las fuerzas militares para matar comunistas, que por entonces integraban el grueso de líderes de la Unión Patriótica.

El diario estadounidense también desempolvó otra declaración juramentada del coronel de la policía, Jaime Ramírez Gómez, quien coordinó la operación contra “Tranquilandia”.

Lara Bonilla “me manifestó que si a él le hacían un atentado iban a ser los que eran propietarios de lo cogido en Yarí cuando se descubrieron los laboratorios de cocaína. Le pedí una mayor explicación y él me dijo: ‘Sí, los dueños del helicóptero y los aviones que ustedes cogieron en el Yar풔, declaró Ramírez.

El presidente Uribe argumenta que la firma por entonces propietaria del helicóptero, Aerofoto Amórtegui y Cía. Ltda., de la cual era socio su padre, habría vendido la nave antes de la operación antinarcóticos de “Tranquilandia”.

El 28 de marzo de 1984, 17 días después del golpe a “Tranquilandia”, Aerofoto Amórtegui reportó a la Aeronáutica Civil la supuesta venta del aparato a Pedro Fidel Agudelo Chávez.

Como prueba, la compañía anexó, no un certificado de traspaso de propiedad de la nave, sino un documento suscrito ante notario en febrero de ese año entre Agudelo y Jaime Uribe Vélez (fallecido en 2001), en el cual el hermano del actual presidente se comprometía a entregar el helicóptero al aparente nuevo propietario, en pago de una supuesta deuda dejada por Uribe Sierra. El traspaso de propiedad se haría al final del complejo proceso de sucesión.

El diario de Miami aporta los siguientes datos escalofriantes:

“Una fuente cercana a los Ochoa dijo a El Nuevo Herald que Agudelo, el nuevo propietario del helicóptero, fue un trabajador de Fabio Ochoa, narcotraficante condenado en Estados Unidos a 30 años de prisión”.

Según la revista cultural colombiana El Malpensante, edición de septiembre 2007, Agudelo fue testaferro de Rodríguez Gacha en la compra de obras de arte.

Y aunque la Aeronáutica Civil canceló el 11 de abril de 1984 la licencia del helicóptero confiscado en “Tranquilandia”, el aparato siguió volando y aparentemente el traspaso de propiedad jamás se hizo.

“Según logró establecer El Nuevo Herald, el primero de mayo de 1986 un helicóptero con las mismas características y similar matrícula cayó con cocaína en un céntrico sector de Medellín. El diario El Colombiano publicó la noticia: ‘El helicóptero de matrícula HK 2704 es de propiedad de la firma Aerofoto Amórtegui y Cía. Ltda. de la ciudad de Medellín’.”

Por su parte, el periodista Gonzalo Guillén, corresponsal local de El Nuevo Herald, consigna en su libro Los Confidentes de Pablo Escobar (Ediciones Un Pasquín, Bogotá, mayo de 2007) que en el expediente oficial del helicóptero todavía no aparece el traspaso a nombre de Agudelo.

Agrega Guillén que las autoridades aeronáuticas (al momento de escribir el libro) “dicen desconocer el paradero del HK-2704X, el cual fue adjudicado a la Policía Nacional, y once años después de haber sido decomisado en el complejo cocalero, la Fiscalía ordenó devolverlo a los dueños legítimos con el argumento de que no hubo, a la postre, sentencia judicial alguna que comprobara oficialmente la relación del helicóptero con el narcotráfico, a pesar de haber sido encontrado en el laboratorio de cocaína más grande del mundo en todos los tiempos.”

Rodrigo Lara Restrepo argumenta, como una de las razones para no haber leído el expediente sobre la muerte de su padre, que la investigación “no llegó a nada”, y apenas “condenó a unos miserables sicarios. Condenó a un niño de 18 años”.

El juez Tulio Manuel Castro Gil, que acusó a Pablo Escobar del asesinato del ministro Lara, fue asesinado en 1985. En noviembre de 1986 fue asesinado el coronel Ramírez. Rodríguez Gacha fue abatido en 1989 por las autoridades, y Pablo Escobar en 1993.

Por cierto: a los periodistas colombianos que abordan estos temas los cercan con amenazas de muerte, y el presidente enfurecido les dice todo tipo de improperios. Si me va a llamar a mí, crucen los dedos para que no me coja ese día de mal genio.

Add comment diciembre 14th, 2007

Mediación para un sólo lado

En El Mostrador, diario virtual chileno, el periodista Alejandro Kirk inquiere si la exigencia de la presidenta Michelle Bachelet a las FARC, de entregar a los rehenes “inmediatamente y sin condiciones”, es realmente la mejor forma de comenzar su trabajo un mediador.

Definir de qué parte están la razón, el humanismo o la justicia no es la función de los mediadores. Al aparecer solidarizando con el pensamiento de Uribe, Chile minimizó de entrada sus posibilidades de mediar en serio y lograr el anhelado canje, apunta Kirk.

¿Será que el presidente francés Nicolas Sarkozy está arriesgando a que le ocurra lo mismo?

”Mediación” en Colombia

por  Alejandro Kirk

Al aceptar el papel de mediador para Colombia, propuesto por el mandatario francés Nicolas Sarkozy a varios países latinoamericanos, la Presidenta Michelle Bachelet declaró que su propósito será conseguir que los rehenes de las FARC sean liberados “inmediatamente y sin condiciones”.

¿Así empieza su trabajo un mediador? ¿Así manifiesta su imparcialidad?

La tesis de la liberación unilateral y sin condiciones es la del gobernante colombiano, Álvaro Uribe, quien con apoyo de Estados Unidos declara –se ignora si realmente lo cree- que es posible derrotar a la insurgencia por la vía militar.

En una solución de fuerza está empeñado el ejército colombiano desde hace 43 años, sin el menor éxito. El hecho estratégico es que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) controlan casi la mitad del país, con una fuerza militar estimada en 15 mil combatientes, y que la guerra civil está estancada, o sea, ningún bando es capaz de asumir y sostener la iniciativa.

Poco interesa, en este contexto, de qué parte están la razón, el humanismo o la justicia, y definirlo no es la función de los mediadores.

Los rehenes son en realidad la cortina del tema político de fondo: el reconocimiento o no de las FARC como parte en conflicto, con su secuela de deberes y derechos contemplados en la ley internacional. Tal reconocimiento sería la antesala de una negociación de largo alcance sobre el futuro de Colombia y el posible fin del negocio gigantesco de la guerra.

Muchos sostienen que ni a las FARC ni al ejército gubernamental les interesa acabar con la guerra, en que los perdedores son los centenares de miles de campesinos desplazados, mientras se benefician los traficantes de armas y droga y se mantienen enormes estructuras político-militares.

Los familiares de Ingrid Betancourt, la prisionera más importante de la guerrilla, acusan al presidente Uribe de haber abortado el esfuerzo mediador del mandatario venezolano, Hugo Chávez, porque estaba a punto de lograr el primer resultado concreto en muchos años: la liberación incondicional en diciembre de una parte de los secuestrados, como “muestra de buena voluntad” por parte de los insurgentes.

Un anuncio así, que hubiese reforzado la imagen de Chávez en los días previos al referéndum constitucional, era inaceptable para Estados Unidos.

Yolanda Pulecio, madre de Betancourt, viajó a Argentina con motivo de la toma de posesión de la presidenta Cristina Fernández para “rogarle a la comunidad internacional, a todos los jefes de Estado, que por favor me ayuden a presionar a la guerrilla y al presidente Uribe, que es la persona que hubiera podido aceptar sin condiciones un sitio para poder reunirse con la guerrilla”.

A Uribe “no le importan la libertad ni la vida, no son valores para él”, dijo Pulecio a Radio del Plata.

En respuesta, el mandatario colombiano reiteró esta semana su “derecho” a intentar rescatar por la fuerza a los rehenes. Uribe sabe, como saben todos en Colombia, que cada intento equivale a firmar la ejecución del potencial “liberado” y por eso quienes primero se oponen son los familiares.

La guerrilla no está dispuesta a entregar a los rehenes “sin condiciones”, como exige Bachelet y como sin duda preferirían Betancourt, la señora Pulecio y todos los demás afectados. Las FARC, al parecer, tienen la fuerza suficiente para sostener indefinidamente su demanda de “intercambio humanitario” de los 45 prisioneros que considera canjeables por 500 guerrilleros capturados por el Ejército.

Al aparecer solidarizando con el pensamiento de Uribe, Chile minimizó de entrada sus posibilidades de mediar en serio y lograr el anhelado canje. No extraña para nada que el canciller Alejandro Foxley asuma esta posición, pero sí que pise alegremente el palito la ciudadana Michelle Bachelet.

Add comment diciembre 14th, 2007

Abran paso, para bien del mundo: se vienen las “minas”

Néstor Kirchner de Fernández ganó la presidencia hace cuatro años con el 22,4% de la votación. “Tenía más desocupados que votos”, dijo la nueva mandataria argentina sobre su antecesor. Con ese mismo porcentaje, Cristina F. superó a la segunda fuerza en las elecciones que la llevaron a la presidencia.

El lunes, en su posesión, habló sin discurso escrito por asesores. Le lanzó el guante a quien lo quiera o no recoger, y que por allá andaba: al terrorismo se lo combate con derechos humanos.

Esta nota es lo mejor que he leído sobre el discurso de Cristina Fernández y por eso la cuelgo, a riesgo de que me cuelguen por derechos de autor.

Muestra que en Argentina, como en Colombia, también hay de “esos periodistas que dicen ‘de que’ antes de empezar a hablar y que son el azote bruto y fascistoide de nuestras radios”.

¿Habrá también allá quienes dicen al micrófono, sin inmutarse, “dar con la captura de…”, en lugar de “dar captura a”? ¡Y los que dicen “haigan”! En todo caso, “azote bruto y fascistoide”. En eso, Argentina y Colombia también tienen algo en común.

Página 12

El uso de la palabra

Nota madre:
“Con mis ideas y mi eterno compromiso”

Por José Pablo Feinmann

No creo que me salga un texto cauteloso. Algo así como: “Tené cuidado. Al principio siempre seducen. Pero después te desilusionan y quedás pagando”. Miren, si quedo pagando, quedo pagando. No me voy a privar de la sinceridad ni del entusiasmo por eso. A la mañana –ayer– fui al Congreso, tenía mi ubicación en primera galería. La noche anterior había estado en la cena a las delegaciones extranjeras, que fue un elegante minuet de cortesías democráticas. Como había muchos políticos me quedé hablando de cine con Marcelo Piñeyro. Después nos juntamos a los demás. Y había gente de varios colores. Estaba Zannini. Estaba Rosario Lufrano. Morales Solá. De La Nación también Fernando Saguier, con quien hablamos con humor y sinceridad. Andaba por ahí Macri, de quien ese día –domingo– yo había escrito en mi contratapa que había sido el “Isidoro Cañones de los boliches de los noventa”. Embajadores. Presidentes: Evo, Chávez, Bachelet. Lindo ambiente, buen vino, y un discurso de la Presidenta, vestida de negro y con las palabras medidas. Al bajar lo vi a Kirchner. Se alegró de verme. Yo hacía tiempo que no me lo encontraba. Seré indiscreto porque me dijo una joyita. Nadie sabe exactamente qué diablos va a hacer de aquí en más. No sé si será porque soy escritor, pero me larga lo que sigue: “Vas ver que pongo un Café Literario”. Es posible que el señor K carezca de algunas cosas, pero no de humor. ¿O lo habrá dicho en serio?

Pero me desvié: andaba en que el lunes fui al Congreso. Primera galería. Busco una ubicación y nada: una parva de jetoneantes ávidos de ver y ser vistos se había adueñado de todo. Me fui a casa. Me compré un montonazo de esos postrecitos de dulce de leche que me pueden y me siento frente al televisor. Al rato, aparece Cristina Fernández. Jura. Todo bien hasta aquí. Normal, nada del otro mundo. Después se sienta y uno espera lo que ya sabe. Lo que ha visto siempre. El electo saca un montón de papeles y empieza a leer. Uno, en general, sabe que hay varias manos en ese discurso. El especialista de cada área le escribe al nuevo Presi la parte de la que es experto. Después el Presi lee –con anteojos o sin anteojos– y pasa lo de siempre. Alza la voz, a veces demasiado. Y los furcios se alternan con las palabras bien pronunciadas. Aclaremos esto de los furcios. Un furcio es una palabra mal emitida o mal pronunciada o dicha con dificultad, quebrada o vacilante. Los políticos abundan en el arte inhábil de los furcios. El furcio expresa un deficiente uso del lenguaje. Expresa torpeza en el hablar. La torpeza en el hablar expresa una torpeza del pensamiento. Lanusse, por ejemplo, que pretendía “institucionalizar” al país, nunca podía decir la palabra “institucionalización”. Siempre le salía algo diferente. Ese mísero socio de López Rega que gobernó brevemente este país y se llamó Raúl Lastiri decía “ojectivos” cuando quería referirse a los “objetivos de su gobierno”. Menem no cometía furcios. Porque un furcio se comete en un discurso en el que algunas palabras se dicen bien. Pero si todas las palabras se dicen mal no hay furcios. Todo el discurso es un solo furcio. Menem hablaba en la modalidad del furcio. El nuevo gobernador de la culta ciudad de Buenos Aires, de este orgulloso centro urbano, no sólo leyó esforzadamente su discurso, sino que se mandó un par de furcios escalofríantes.

Usar la palabra es usar la inteligencia. Cristina F no leyó. Miró a todos, a todos los que estaban en la sala del Congreso y empezó a hablar con una seguridad apabullante. Sobre todo para esos grandes machos que la habían precedido en el puesto, vacilantes, levantando apenas la mirada de los papeles, dando la clara muestra de estar diciendo ideas que les habían dictado. Las ideas que venían a cumplir. Tampoco Cristina F dio –por medio de su uso de la palabra– la imagen de algún célebre “Guitarrero” del pasado. Ricardo Balbín podía hablar horas y no necesitaba leer. Pero le faltaba concisión y apelaba a giros y metáforas de cuarta o quinta categoría. No usaba la palabra, la “charlataneaba”. Le quitaba rigor. Cristina F habló con precisión. Se adueñó de la palabra para expresar sus ideas. ¿Quién podría dudar de que fueron suyas? Una mujer, señores. Qué lección. A su lado, ayer, todos los hombres palidecieron. Abran paso, para bien del mundo: se vienen las minas. Cristina F exhibió una condensación conceptual que dio poder a lo que dijo. Por ejemplo: “No vine para ser la gendarme de la rentabilidad de los empresarios”. Por ejemplo: “No se lucha contra el terrorismo violando los derechos humanos. Al contrario, se lo fortalece”. Por ejemplo: “Sé que todo me va a ser doblemente difícil: porque soy mujer”. O también: “Nuestra tarea no va a estar terminada mientras exista un pobre en la Argentina”.

Hablar sin leer no es improvisar, como ya andan diciendo algunos de esos periodistas que dicen “de que” antes de empezar a hablar y que son el azote bruto y fascistoide de nuestras radios. Hablar sin leer es saber tenazmente lo que uno quiere decir. Saberlo porque se lo ha pensado mucho. Quienes son o han sido mis alumnos saben que eso es exactamente lo que hago en mis clases. No es por arrogancia. Es porque no someterse a la estructura dada de un texto escrito le permite a uno la creatividad pura en el momento exacto, preciso en el que habla. Cuando uno no lee uno mismo puede sorprenderse de lo que encuentra. Se puede usar una base, un esquema de diez o quince palabras-clave. Creo que Cristina F usó algo así. Pero tener en un pequeño papel sobre el escritorio la anotación: “derechos humanos y terrorismo” es sólo el disparador para la creatividad. O es ubicar ese tema en el orden del discurso. A partir de esa escueta anotación hay que hacer uso del lenguaje. Apropiarse de él. Y por su mediación exponer las ideas que uno quiere trasmitir. Cristina F no se quedó ni con una en su bolsillo. Tampoco fue la fría precisión, la inteligencia que se goza a sí misma y busca someter a los otros, deslumbrándolos. No, también se permitió la emoción. Y hasta casi el descontrol. Fue cuando recordó a Eva. A quien nombró así, Eva. Tan inusualmente. No Evita, Eva. Y dijo que era ella la que debió estar ahí, “donde ahora estoy yo”. Y después habló de su militancia joven, y de las Madres y de los juicios a los genocidas.

Pero usar tan brillantemente, con tanta exactitud y minuciocidad la palabra tiene un riesgo. O, sin duda, una enorme responsabilidad. A esa palabra tan corajudamente usada no podemos sino (nosotros, que la escuchamos) tomarla. Porque la palabra se usa y la palabra se toma. Cristina F: le tomamos la palabra. Hoy, convencidos por tanta inteligencia y pasión, le creemos. Pero quedamos a la espera. No la espera fácil de sentarnos a esperar que usted se la juegue sola y cumpla. Se tratará de una espera esperanzada y militante. Porque nosotros también (y muchos más como nosotros, muchos otros argentinos que no son materia dócil de las usinas de la charlatanería estiercolera y cretinoide, sino que piensan por sí mismos y tienen todavía valores morales y utopías locas) creemos que al terrorismo se lo combate con los derechos humanos. A la delincuencia con el trabajo y la inclusión. A los empresarios bajándoles sus rentabilidades opulentas para poder hacer barrios en los arrabales, escuelas. Nosotros –sobre todo esto Cristina F– también creemos que mientras exista un pobre, un marginado, un excluido, este no será un país justo. Y porque creemos esto es que le tomamos la palabra. A usted, que tan bien la usó, se la tomamos para que la cumpla. Y si la cumple, vamos a estar ahí. Como muchos otros. Que hoy le creyeron y quieren (y acaso necesitan como el pan de cada día) seguir creyéndole.

2 comments diciembre 12th, 2007

Aún no hay respuesta de las Farc a Sarkozy

La página de las FARC está “caída” desde el atardecer.

A partir de la gestión de Hugo Chávez y Piedad Córdoba por el acuerdo humanitario (15 de agosto), el sitio esa guerrilla, que solía ser muy estable, aparece en blanco o muestra un letrero que dice: “Forbidden – You don’t have permission to access on this Server” (Prohibido – Usted no tiene autorización para entrar a este servidor).

Un pajarito me contó que Raúl Reyes, portavoz de las FARC, hace rato no sale a su correo electrónico.

No responde a los mensajes de quienes se comunican por ese medio con él, incluyendo los delegados de los países europeos amigos del canje, Francia, Suiza y España.

El campamento donde Reyes se reunió con la senadora Córdoba, al inicio de la tenaz mediación, fue bombardeado tras el encuentro.

Hoy, los medios presentan como “respuesta” de las FARC al importante mensaje del presidente francés Nicolas Sarkozy a Manuel Marulanda un texto que, para mí, no es más que un anónimo en una sección de blogs de Anncol (Agencia de Noticias Nueva Colombia).

Un noticiero colombiano incluso dijo esta noche que se trata de la respuesta de Iván Márquez a Sarkozy: el mismo guerrillero miembro del secretariado de las FARC que apareció el 8 de noviembre en el Palacio de Miraflores en Caracas, dando una rueda de prensa.

El texto que es tomado como respuesta de las FARC dice textualmente:

“La única traba es Uribe

escrito por ANNCOL jueves, 06 de diciembre de 2007

Buenas las intenciones del gobierno francés. Loables y sanas. Pero Intercambio es Intercambio, estos son los suyos y estos son los míos, es lo que se puede entender en los convenios internacionales sobre el tema. Y para ello se necesita un espacio adecuado, según las FARC, despeje de Florida y Pradera por 45 días.

Alvaro Uribe Vélez, no está interesado en este sencillo acto humanitario. Su vision esta signada por el rescate violento de los retenidos en poder de las Farc. Su más reciente ‘proeza’, llevar a la muerte once de los doce diputados retenidos por las FARC.

Retrasó la entrega de sus cadáveres, a pesar de de las manifestaciones de buena voluntad de la guerrilla en devolverlos rapidamente,”a los familiares de los diputados fallecidos les manifestamos nuestro profundo pesar por la tragedia. Haremos lo que esté a nuestro alcance para que puedan recoger los despojos mortales lo más pronto posible”, difundido por esta agencia alternativa el pasado 18 de junio. Hoy, como sobremesa, el informe de los forenses patas arriba.

La mediacion internacional no debe convertirse en favores, al uno o al otro bandos en disputa, así se pierde la credibilidad y confianza de una de las partes.

Modificado el (jueves, 06 de diciembre de 2007 )”

Ese texto aparece así en la barra que muestra su ubicación dentro del sitio web:

Portada  –> Contenido  –> Blog –> La única traba es Uribe

El sitio de Anncol fue sacado del aire recientemente y los malpensados malpensamos, naturalmente, que era obra de los “peones del imperio” o algo aún peor.

Pero Anncol misma, que volvió al aire desde el 4 de diciembre en www.anncol.nu, aclara que salieron de sintonía por “presiones indebidas” y problemas “técnicos y otros que por el momento nos guardaremos”.

Y seguro que algo pasó, porque agradecen “las cartas de solidaridad que abrumaron nuestros correos”.

Doctores tiene la santa madre Iglesia, pero yo digo que Anncol no es ningún portavoz del secretariado de las FARC, único organismo fuente de esa guerrilla al que yo me remito, como periodista.

En todo caso, cuando más información necesitamos, es cuando más se la obstaculiza.

Los hijos del periodista colombiano Jorge Enrique Botero, corresponsal del diario mexicano La Jornada y especializado en el cubrimiento de las FARC, viven fuera de su país porque son el talón de Aquiles de su laureado padre.

El sábado recibió cada uno, en su correo electrónico, un mensaje redactado en forma de noticia que anunciaba: “BOGOTÁ. El periodista Jorge Enrique Botero fue asesinado…”

Alejandro Botero, a quien conozco desde bebé, llamó de inmediato a casa y se echó a llorar tan pronto oyó la voz de su padre al otro lado de la línea.

Jorge Enrique está a punto de publicar una biografía de “Simón Trinidad”.

El periodista colombiano William Parra de Telesur, en acuerdo con la familia, filmaba un documental para comunicar con los suyos a un capitán de la policía secuestrado este año por las FARC.

Parra fue acusado de “cómplice” del “terrorismo” por el jefe de la policía, general Óscar Naranjo, que presentó el material como pruebas de supervivencia incautadas.

Lo único que se ha podido saber es que Marulanda canceló la entrega de más pruebas de vida, a raíz de la detención de dos mensajeras que portaban una parte de ellas.

Después de que Uribe canceló las gestiones de Chávez y Córdoba, el 21 de noviembre, Marulanda escribió a Chávez una carta firmada de su puño y letra y con fecha 25.

El jefe de Estado venezolano leyó fragmentos de la misiva en rueda de prensa el sábado 1 de diciembre.

Estos son, reproducidos por la venezolana Prensa Presidencial:

“Desafortunadamente la injerencia de Estados Unidos en los asuntos internos de Colombia, pretextando la lucha contra el terrorismo como política hegemonista contra gobiernos democráticos y progresistas, en cabeza del presidente Uribe que se apoya en la cúpula militar, y quienes jamás han tenido interés por lograr el intercambio humanitario, de la noche a la mañana resolvieron cambiar abruptamente el rumbo político de sus gestiones, pensando con ello impedir el protagonismo internacional, el cual ya usted, quiérase o no, lo tiene, para bien de la causa bolivariana y del continente”.

Otro segmento dice: “De nuestra parte, lamentamos la falta de interés del Gobierno de Uribe al suspender su valiosa intermediación y amenazar a la senadora Piedad con la justicia, sindicándola de traición a la Patria”.

Chávez leyó además: “Cuando de nuestra parte existía un gran optimismo en que terminaría exitosamente con la liberación de prisioneros de ambas partes, hecho esperanzador para los familiares y toda Colombia, en nuestras filas se comentaba que el intercambio podría producirse a finales de diciembre o comienzos de enero, después de recibir las pruebas de supervivencia”.

Eso, a esta hora, es lo único que se sabe. Para mí, aún no hay respuesta de Marulanda, ni de las FARC, al mensaje del presidente francés.

1 comment diciembre 6th, 2007

Mensaje de Sarkozy a Marulanda

Diciembre 6 de 2007

Mensaje televisado del presidente de la República Francesa a Manuel MARULANDA, jefe de las FARC

Me dirijo a Manuel MARULANDA, el jefe de las FARC.

Las imágenes de los rehenes, las cartas a sus familias han trastornado al mundo. El vídeo de Ingrid BETANCOURT, en particular, su carta tan profundamente conmovedora y desesperada que envió a su madre no pueden dejar indiferente a nadie. La llama está apagándose en esta mujer cuya energía, cuya audacia, cuyo valor demandan la admiración de quienes la conocen. ¿Dónde quedó su sonrisa?

Esta mujer está en el límite de su resistencia.

Señor MARULANDA, usted sabe que no comparto sus ideas y condeno sus métodos, en particular, el secuestro que hunde a tantas familias en la desdicha. Ninguna lucha tiene sentido sin el respeto de la dignidad del ser humano, que es el único objetivo posible de toda acción política.

Señor MARULANDA, le pido solemnemente que libere a Ingrid Betancourt y que no lleve en su conciencia el riesgo que implicaría su desaparición. Es una mujer al límite de sus fuerzas.

Me comprometo por mi parte a seguir implicándome personalmente en la búsqueda de una solución humanitaria, para la liberación de todos los otros secuestrados. Más allá, me comprometo a redoblar esfuerzos, si es lo que se desea, para contribuir a encontrar una salida al conflicto colombiano.

Pero por ahora, señor MARULANDA, es necesario salvar a una mujer en peligro de muerte.

Imagino un sueño: el de ver a Ingrid en medio de los suyos para Navidad.

Señor Manuel MARULANDA, usted puede hacer realidad este sueño, puede salvar a esta mujer, puede poner de manifiesto ante el mundo que las FARC comprenden los imperativos humanitarios. Señor MARULANDA, usted lleva una pesada responsabilidad.

Le pido que la asuma.

(Traducción Heavy Metal Colombia del original en francés, publicado en RFI)

3 comments diciembre 5th, 2007

Mensaje de Sarkozy a los rehenes en poder de las FARC

Sonido original en francés

El presidente francés Nicolas Sarkozy se dirigió hoy a los rehenes en Colombia a través de Radio Francia Internacional

También emitió un mensaje televisivo dirigido al comandante de las FARC, Manuel Marulanda.

Ambos textos en francés

Mensaje a Marulanda, texto en español

1 comment diciembre 5th, 2007

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Nada de lo colombiano ha sido ajeno en el trabajo de Constanza Vieira para la agencia de noticias IPS. Desde las cuatro décadas de guerra civil y la acción de sus múltiples bandos armados (guerrillas, ejército, paramilitares, narcos), pasando por el acuerdo humanitario que libere a rehenes y prisioneros, el drama de los desplazados y las comunidades indígenas, el ambiente, el proceso político legal, la relación con países vecinos, la cultura. Todo eso, y más, está presente en el blog personal de esta periodista que también trabajó para Deutschlandfunk, Deutsche Welle, Water Report del Financial Times, National Public Radio y la revista colombiana
Semana, entre otros medios.